Chetumal, Quintana Roo. El 22 de junio Morena abrió el registro para definir a su Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en Quintana Roo. Hoy, 9 de septiembre, van 79 días sin que el partido anuncie a nadie.
El cargo no se llama candidatura. En los hechos lo es: quien lo obtenga encabezará la estructura territorial del partido rumbo a la elección de gobernador de 2027, en un estado que Morena ganó en 2022 y que hoy administra con problemas que su propia dirigencia nacional reconoce en privado y a veces en público.
Lo que sí ocurrió en esos 79 días
El 25 de mayo, Rafael Marín Mollinedo entregó una carta a Johana Acosta, presidenta estatal del partido, para manifestar interés. El 26 de junio se registraron cinco personas, según la cobertura de Milenio: Marybel Villegas, diputada federal con licencia; el propio Marín Mollinedo, ex titular de la Agencia Nacional de Aduanas; Eugenio “Gino” Segura, senador con licencia; Ana Patricia Peralta, presidenta municipal de Cancún con licencia; y Alexa Murguía, diputada local del Partido Verde.
El 1 de agosto hubo una reunión que importa más de lo que se reportó. Según La Opinión de Quintana Roo, a esa mesa se sentaron Ariadna Montiel, presidenta del partido; Citlalli Hernández, titular de la Comisión de Elecciones; Sergio Salomón Céspedes, delegado de la Tercera Circunscripción; y Carlos Ulloa, enviado de Palacio Nacional y titular de Birmex. Frente a ellos, cuatro aspirantes.
Ahí se definió el método. Citlalli Hernández lo describió así: “habrá una encuesta telefónica primero, para una medición inicial, y luego habrá una casa por casa”. No se fijaron fechas.
El 3 de septiembre, la casa encuestadora CE Research publicó un estudio estatal que coloca a Gino Segura como el aspirante mejor posicionado, con Ana Paty Peralta como la mujer con mayor intención de voto aunque por debajo de él. Ese mismo día, más de dos mil personas asistieron a una asamblea de respaldo a Segura en Playa del Carmen.
Lo que no ocurrió
No hay convocatoria con fechas. No hay resultados publicados de la encuesta telefónica. No hay anuncio.
Y hay una razón estructural para que no la haya: las encuestas que Morena usa para definir coordinaciones estatales no se hacen públicas. La dirigencia incorpora además otros elementos antes de decidir —acuerdos internos, revisión de perfiles, paridad de género— que no se someten a medición alguna.
Es decir: el instrumento que el partido presenta como el árbitro objetivo del proceso es un documento que la militancia no verá, ponderado con criterios que tampoco se publican. Analizamos ese mecanismo por separado en La encuesta que nadie va a ver.
El problema de fondo no son los tiempos
Un proceso que se alarga no es en sí una falla. Los partidos negocian. Lo que convierte estos 79 días en un dato relevante es lo que ocurrió alrededor de los aspirantes mientras el reloj corría.
El 1 de septiembre, El Financiero reportó que autoridades de Estados Unidos retiraron la visa a Ana Patricia Peralta, a su esposo y a su suegro, y que la FGR la investiga por presunto desvío de recursos públicos. El mismo reporte menciona líneas de investigación sobre presuntas operaciones de contrabando de hidrocarburos y presuntos contactos con personas vinculadas al Cártel de Sinaloa. Estados Unidos no reveló las causas de la cancelación, como es su práctica. Se trata de líneas de investigación ministerial: no constituyen hechos acreditados mediante sentencia, y la alcaldesa no ha emitido una respuesta pública documentada.
Marín Mollinedo, mencionado también en ese reporte, ha rechazado públicamente los señalamientos de corrupción.
Y sobre el puntero de la encuesta tampoco hay silencio: Por Esto documentó en junio cuestionamientos a Gino Segura por presuntas irregularidades en una compra millonaria de medicamentos durante su paso por la Secretaría de Finanzas estatal, por adjudicaciones directas y por la distribución desigual del presupuesto hacia los municipios mayas.
El desglose de cada perfil, con lo que cada uno trae y lo que cada uno debe, está en Los cuatro que quieren Quintana Roo.
El dato que el partido puso sobre la mesa y nadie recogió
En esa misma reunión del 1 de agosto, Carlos Ulloa —el enviado de Palacio Nacional— dijo que “hay una situación de crisis en varios municipios” con administraciones de Morena muy deficientes. Nombró cinco: Othón P. Blanco, Felipe Carrillo Puerto, Tulum, José María Morelos y Cozumel.
Eso no lo dijo la oposición. Lo dijo el partido sobre sí mismo, y quedó registrado. Lo desarrollamos en Los cinco municipios que Morena admite que perdió.
Qué mirar de aquí en adelante
- Si aparece la encuesta telefónica. Se anunció el 1 de agosto como primer paso. No hay resultados públicos.
- Si la definición llega antes de diciembre. Es el plazo que el propio partido ha manejado.
- Si el criterio de paridad de género entra en juego. De los cuatro aspirantes de peso, dos son mujeres. Es la variable que puede desplazar al puntero de la encuesta sin contradecir ninguna regla escrita.
- Si alguna de las investigaciones abiertas avanza. Una imputación formal contra cualquiera de los aspirantes reordena el tablero completo.
Quintana Roo fue propuesto como uno de los primeros estados en resolver sus candidaturas. Setenta y nueve días después, sigue sin resolver la primera.
Fuentes: Milenio · La Opinión de Quintana Roo · El Financiero · Por Esto · CE Research · Pulso Sur





