Conflicto en Funes por obras en la entrada del hotel y la ruta
Un nuevo enfrentamiento en la ciudad de Funes, Santa Fe, pone en el centro de la escena las obras realizadas en la entrada de un hotel y el estado de las rutas nacionales. La disputa involucra al empresario Néstor Rozín, propietario del Hotel Sol de Funes, y las autoridades de Vialidad Nacional, en medio de reclamos por obras no autorizadas y el deterioro de la infraestructura vial.
El origen del conflicto
Todo comenzó la semana pasada, cuando Rozín recibió una intimación por parte de Vialidad Nacional para deshacer obras que, según el organismo, habrían sido realizadas de forma ilegal. El empresario, en diálogo con medios locales, explicó que las obras respondían a la necesidad de mejorar el acceso al hotel y la circulación en la zona. “Estábamos padeciendo el problema de la calle, del camino de tierra. El año pasado, por un par de eventos que teníamos de cantidad de gente y además por la importancia y relevamiento de la gente que venía, ya no aguantaba más”, señaló Rozín.
Respuesta del intendente y acciones del empresario
El intendente de Funes, Roly Santacroce, salió en defensa del empresario y cuestionó el estado de las rutas nacionales y la gestión de Vialidad Nacional. En diálogo con Cadena 3, afirmó que “estamos por llevar un arado en cualquier momento y le vamos a pasar un arado a toda la colectora, cosa que nadie pueda transitar”. Además, respaldó la decisión de Rozín de contratar una motoniveladora y adquirir piedra para mejorar la circulación, calificando esas acciones como “perfectas”.
Rozín, ante el deterioro de la colectora, tomó medidas provisionales, como emparejar el acceso al hotel y mejorar el tramo con piedra. El intendente también criticó las condiciones de otras rutas nacionales, señalando que “pueden ir a ver cualquier ruta nacional, cualquier colectora nacional, en las condiciones que se encuentra”.
La postura de Vialidad Nacional
Desde Vialidad Nacional, confirmaron que la intimación no apunta a las obras en la colectora en sí, sino a la bajada clandestina que conecta la autopista con la puerta del hotel. Según explicaron, esas conexiones no autorizadas representan un riesgo para la seguridad vial, ya que obligan a maniobras bruscas e imprevistas, sin señalización ni medidas de seguridad adecuadas.
El organismo aclaró que no solicitó la demolición de las obras, sino la regularización administrativa y técnica, y la corrección inmediata de las reformas ilegales. Además, señalaron que el hotel sería el único beneficiado con esa bajada y que existe una alternativa habilitada a menos de mil metros, con menor riesgo.
Problemas técnicos y riesgos de seguridad
La disputa también reveló problemas técnicos adicionales. Uno de ellos involucra un portón eléctrico cuya circulación está interferida por una columna de tendido eléctrico de media tensión, instalada en el mismo ingreso. Desde Vialidad Nacional señalaron que el empresario habría colocado esa estructura en ese lugar, y que se intentará reubicarla, aunque la responsabilidad recae en la empresa de electricidad.
Otro problema detectado tiene que ver con el escurrimiento del agua de lluvia, que, por intervenciones sin el tratamiento hidráulico adecuado, cruza transversalmente la calzada, deteriorando las mejoras y generando condiciones peligrosas para la circulación.
¿Qué implica esta disputa?
Este enfrentamiento refleja las tensiones entre la iniciativa privada y las autoridades de control en materia de infraestructura vial. La intención del organismo estatal es garantizar la seguridad y el cumplimiento de las normas, mientras que el empresario busca mantener sus obras para facilitar el acceso a su hotel, especialmente en un contexto de aumento de visitantes.
La situación en Funes evidencia la necesidad de un diálogo claro y la regulación efectiva en obras en zonas de alta circulación, para evitar riesgos y conflictos legales que puedan afectar la seguridad vial y la economía local.
¿Qué opinan los vecinos y otros actores sobre esta disputa? La discusión continúa y invita a reflexionar sobre el equilibrio entre el desarrollo privado y la regulación estatal en infraestructura vial.




