La NASA ordena refugio a astronautas por fuga de aire en la EEI
Este mediodía, la Estación Espacial Internacional (EEI) enfrentó una de las alertas de seguridad más significativas de los últimos años. La NASA ordenó a los astronautas a bordo refugiarse en la nave Crew Dragon de SpaceX y prepararse para una posible evacuación, tras detectarse una fuga de aire que se agravó en el segmento ruso del laboratorio orbital.
Detalles del incidente y respuesta internacional
El incidente, que afectó al túnel de transferencia del módulo de servicio ruso Zvezda, reavivó las preocupaciones sobre la integridad de una de las estructuras más veteranas de la estación. La alerta se activó cuando la pérdida de aire en la zona afectada superó los niveles habituales. Bethany Stevens, del equipo de comunicación de la NASA, explicó que “estas grietas siempre han sido motivo de preocupación para la NASA, que las sigue muy de cerca”.
La decisión de ordenar el refugio fue tomada en coordinación con Roscosmos, la agencia espacial rusa, que gestiona el segmento ruso de la estación. La medida preventiva afectó a los miembros de la misión SpaceX Crew-12 y al astronauta de la NASA Chris Williams, quienes fueron instruidos para adoptar una postura de seguridad en la nave Crew Dragon mientras se realiza la reparación.
Incremento en la fuga y acciones de reparación
La fuga, que ya era recurrente en los últimos años, se intensificó en la última semana: “Las fugas de aire habían sido menores en los últimos meses, pero el lunes aumentaron de una libra por día a dos libras por día”, reveló un funcionario de la NASA que prefirió mantenerse en el anonimato. El punto crítico se localizó en el PrK, el túnel de transferencia de Zvezda, que conecta la sección rusa con los puertos de acoplamiento de las naves de carga.
Este sector ya era conocido por sus problemas, con caídas intermitentes de presión y grietas detectadas desde hace años. En noviembre de 2023, la NASA alertó sobre un posible “fallo catastrófico” en este módulo. La cooperación internacional fue clave en la respuesta, con la orden de refugiarse en la Crew Dragon y ponerse los trajes espaciales en caso de evacuación.
Medidas y perspectivas futuras
La agencia rusa Roscosmos anunció que “no existe riesgo para la tripulación” y que ya se había sellado el primer punto de fuga, mientras trabajaban en reparar el segundo. Poco después, la NASA canceló la orden de evacuación y ordenó continuar con las operaciones normales. La situación evidenció la vulnerabilidad de algunos módulos de la EEI y la necesidad de un monitoreo constante.
El incidente reabre el debate sobre el mantenimiento y la longevidad de la estación, cuya vida útil ya supera las dos décadas. La cooperación entre la NASA y Roscosmos, aunque enfrenta desafíos, sigue siendo fundamental para garantizar la seguridad de la tripulación y la integridad de la infraestructura espacial.
Reflexión final
Mientras la estación vuelve a la normalidad y la tripulación retoma sus experimentos, el episodio deja una lección sobre la fragilidad de las infraestructuras espaciales y la importancia de los protocolos de emergencia. La vigilancia constante y la cooperación internacional seguirán siendo esenciales para el éxito de las misiones en órbita.





