El turismo de masas y su carga oculta para la sociedad
El turismo de masas en la costa catalana no solo modifica el paisaje o tensiona el mercado de la vivienda; también implica un coste económico que asumen todos los contribuyentes. Así lo revela el Informe Fènix, elaborado por economistas de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y el Centre de Recerca en Economia Internacional (CREI).
¿Cuánto cuesta cada pernoctación?
Según el estudio, cada noche en un hotel de tres estrellas en la costa catalana incorpora una subvención implícita de 6,8 euros, financiada por los ciudadanos. Además, el 80% de los beneficiarios de esta ayuda indirecta son turistas extranjeros, lo que evidencia una transferencia de recursos desde la sociedad local hacia visitantes internacionales.
El impacto en las finanzas públicas y en los residentes
El análisis comparó lo que aporta un trabajador del sector turístico a las arcas públicas, a través del IRPF, cotizaciones sociales y el IVA, con el gasto que generan los servicios públicos que utiliza a lo largo de su vida laboral. El resultado indica que esa contribución fiscal no cubre el coste total de los servicios públicos, generando un déficit de 206.639 euros por trabajador durante toda su vida laboral, lo que equivale a unos 5.438 euros anuales.
Salarios y dependencia del sector
El informe fija en 29.000 euros brutos anuales el umbral a partir del cual un trabajador deja de estar altamente subvencionado. Sin embargo, los salarios en el sector turístico en Cataluña están por debajo de ese nivel, con una media de 26.515 euros en Barcelona y 22.896 euros en el resto de la región. A nivel nacional, el salario medio en hostelería es de 16.985 euros, el más bajo de toda la economía española.
El rezago en crecimiento y calidad de vida
El informe también señala que las zonas más dependientes del turismo de masas, como Baleares, Canarias y la Comunidad Valenciana, han registrado en los últimos 25 años un crecimiento del PIB per cápita inferior a la media europea y a regiones con menor dependencia turística. Por ejemplo, en Canarias, aunque el número de turistas extranjeros pasó de 10 a más de 15 millones entre 2000 y 2024, la población creció de 1,7 a 2,2 millones, sin que ello se reflejara en una mejora significativa en el nivel de vida de los residentes.
Consecuencias a nivel local y en la economía
El análisis de municipios catalanes revela que la mayoría presenta una renta bruta disponible inferior a la media regional, siendo Lloret de Mar y Roses ejemplos claros. La expansión del turismo también ha desplazado empleo hacia actividades de menor valor añadido, afectando la productividad y el crecimiento económico a largo plazo. La productividad del trabajo en Cataluña, en 2023, era un 13% inferior a la media europea, en parte por la expansión del turismo de masas y la llegada de inmigración poco cualificada.
¿Qué modelos de turismo predominan y cuáles generan mayores subvenciones?
El estudio distingue entre el modelo de Barcelona, con un 28% de plazas hoteleras en establecimientos de cuatro estrellas o más y salarios más elevados, y el turismo de sol y playa en el resto de la costa catalana, donde solo el 12% de las plazas corresponden a categorías superiores. Es en este último donde se concentra la mayor subvención implícita, que termina siendo asumida por toda la sociedad.
Reflexión final: ¿vale la pena el modelo actual?
El informe pone en duda la sostenibilidad del modelo turístico de masas en la costa catalana, al evidenciar que los beneficios económicos no se traducen en una mejora en la calidad de vida de los residentes y que el coste social recae en todos los contribuyentes. ¿Es posible un turismo más responsable y equilibrado? La discusión está abierta y requiere una mirada crítica y profunda sobre las políticas actuales.





