Chile y Marruecos dan un paso clave hacia la formalización de su relación comercial
Chile y Marruecos firmaron en Rabat una declaración conjunta que marca un hito en sus relaciones diplomáticas y comerciales. Este acuerdo, que habilita el inicio de negociaciones, busca establecer un marco normativo para potenciar el comercio bilateral de bienes y servicios, además de diversificar las fuentes de inversión entre ambos países.
Un hecho histórico para Marruecos y América Latina
Se trataría del primer acuerdo comercial que Marruecos firmaría con un país de América Latina. La firma ocurrió durante una gira oficial encabezada por la subsecretaria chilena de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, quien se reunió con el secretario de Estado marroquí de Comercio Exterior, Omar Hejira. La visita también incluyó reuniones de alto nivel con autoridades de los ministerios de Comercio, Industria y Agricultura, además de la agencia estatal marroquí de desarrollo de inversiones y exportaciones.
Contexto y crecimiento del intercambio comercial
El vínculo comercial entre Chile y Marruecos ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años. Según datos oficiales, el intercambio pasó de 10,4 millones de dólares en 2003 a 80,3 millones en 2025, con una tasa de crecimiento promedio anual del 31,5% en los últimos cinco años. Esta tendencia refleja una demanda creciente por productos chilenos en un mercado que, hasta ahora, no contaba con un acuerdo formal con ningún país de la región.
Chile ve en Marruecos una puerta a África
Para Chile, Marruecos representa una ventaja estratégica como puerta de entrada al continente africano, que cuenta con una población cercana a los 40 millones de habitantes. La economía marroquí combina un dinamismo interno con una posición geográfica que conecta África, Europa y Medio Oriente, lo que la convierte en un socio clave para diversificar destinos de exportación.
Exportaciones chilenas y oportunidades de negocio
En paralelo a las negociaciones, se realizó en Rabat una rueda de negocios organizada por el organismo chileno de promoción de exportaciones, con la participación de 16 empresas nacionales y más de 30 importadores de 13 países, incluyendo Marruecos, Egipto, Arabia Saudita y Polonia. La oferta chilena incluyó productos como salmón, mejillones, fruta fresca, frambuesas congeladas, cerezas, kiwis y vino, todos con alta demanda en mercados exigentes.
El evento generó proyecciones de negocios por más de 16,2 millones de dólares y se concretaron 188 reuniones, además de permitir a la delegación chilena recorrer puntos de venta locales para evaluar el posicionamiento de sus productos en destino.
La estrategia de diversificación de Chile
Este movimiento se enmarca en una política más amplia del gobierno chileno para diversificar sus mercados, ya que actualmente más del 40% de sus exportaciones de agroalimentos, productos del mar y vinos se concentran en Estados Unidos y China. La búsqueda de nuevos socios en África, Medio Oriente y Asia responde a la vulnerabilidad de depender de pocos destinos.
Perspectivas y desafíos
De avanzar las negociaciones, un acuerdo entre Chile y Marruecos podría facilitar un corredor comercial entre América del Sur y el norte de África, con implicancias logísticas importantes, como nuevas rutas de flete y una mayor presencia de productos chilenos en mercados que actualmente reciben envíos de forma marginal o sin condiciones preferenciales.
El interés de Marruecos también responde a una estrategia de fortalecer su industria pesquera y promover alianzas públicas y privadas en ese sector, en un contexto donde el país africano es uno de los principales exportadores de pescado a nivel mundial.
Este acuerdo, si se concreta, marcaría un paso decisivo en la inserción de Chile en el mercado africano y en la diversificación de sus relaciones comerciales internacionales, en un escenario donde la cooperación y la apertura son clave para enfrentar los desafíos económicos globales.





