Un hallazgo que desconcierta a los expertos
Un equipo de arqueólogos encontró en Israel dos estatuas romanas de mármol en un estado de conservación excepcional, datadas en aproximadamente 1700 años, durante una excavación preventiva al norte de Binyamina, cerca de Cesarea.
Detalles del descubrimiento
Las esculturas, recuperadas en un antiguo colector de vino de la época romano-bizantina, despertaron gran interés en la comunidad arqueológica internacional. Fueron localizadas por los arqueólogos Eliran Oren y Avishag Reis, quienes señalaron que las piezas estaban boca abajo, ocultas en el depósito de vino, lo que sugiere un ocultamiento deliberado.
Estas estatuas, esculpidas en mármol y fechadas en el siglo IV d.C., representan figuras destacadas del mundo grecorromano. Una de ellas contiene una inscripción con el nombre “Lícurgo”, lo que podría indicar que personifican a individuos históricos específicos y no a arquetipos.
Importancia del hallazgo y contexto histórico
Según el investigador principal de la Autoridad de Antigüedades de Israel, Peter Gendelman, estas esculturas en estado de conservación “extremadamente raro” en Israel y en otros contextos arqueológicos, reflejando la posición social y cultural de sus propietarios, probablemente miembros de la élite local.
Los expertos consideran que estas piezas podrían haber formado parte de una villa lujosa en las afueras de Cesarea, ciudad portuaria que fue capital regional de Judea bajo dominio romano. La cercanía de otros hallazgos, como un antiguo balneario, refuerza la hipótesis de un entorno residencial de alto estatus.
¿Qué significa el nombre “Lícurgo”?
El nombre en la inscripción, “Lícurgo”, abre varias interpretaciones. De acuerdo con Oren y Reis, el hallazgo sería aún más relevante si se relaciona con el fundador de Esparta, aunque también podría tratarse de un orador del siglo IV a.C. La investigación sobre la identidad de la figura apenas comienza, pero el descubrimiento podría tener implicaciones en el conocimiento del patrimonio grecorromano en Oriente Próximo.
Implicaciones y futuras investigaciones
El nivel de conservación de las estatuas es considerado muy poco frecuente, y su hallazgo aporta datos valiosos sobre cómo las élites empleaban el arte como símbolo de estatus y cultura en la región. Además, el hecho de que hayan sido ocultadas sugiere posibles períodos de crisis o abandono en la zona.
La Autoridad de Antigüedades de Israel resaltó la importancia del descubrimiento para ampliar el conocimiento sobre la vida social y cultural en el territorio israelí en tiempos antiguos. Este hallazgo no solo enriquece el patrimonio nacional, sino que también abre nuevas líneas de investigación sobre la movilidad y la protección del arte en contextos de transformación histórica.
¿Qué sigue?
Los arqueólogos continúan estudiando las estatuas y su posible relación con la historia local. La investigación sobre la identidad de “Lícurgo” y el contexto en que fueron ocultadas seguirá siendo prioridad, en busca de entender mejor el papel de estas esculturas en la cultura y sociedad de aquella época.
Este descubrimiento reafirma que en Israel aún hay secretos por revelar, y que cada hallazgo puede cambiar la percepción sobre la historia grecorromana en Oriente Próximo.





