La Asamblea Nacional de Cuba impulsa cambios económicos y sociales
La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) de Cuba ha aprobado un paquete de reformas con el objetivo de liberalizar la economía de la isla y contrarrestar la crisis que enfrenta. Estas modificaciones, que incluyen 23 ejes y 176 transformaciones, buscan dinamizar el desarrollo del país en línea con el Programa Económico y Social para 2026, anunciado por el presidente Miguel Díaz-Canel.
Detalles de las reformas y su alcance
Según el primer ministro Manuel Marrero, las reformas apuntan a cambios en el tejido empresarial, modernización de las estructuras productivas y diversificación de las formas de gestión. El mandatario cubano afirmó que estas acciones responden a la necesidad de adaptarse a la realidad y fortalecer el socialismo, sin que las presiones externas sean el motor principal.
En su intervención, Díaz-Canel señaló que Cuba vive “las horas más difíciles de este siglo” y que “la realidad impone cambios urgentes necesarios”. Además, hizo un llamado a Washington, señalando que si Estados Unidos realmente quiere ayudar, debería permitir a Cuba comerciar, importar medicinas, recibir inversiones y relacionarse con el mundo sin restricciones.
Reformas en alimentación, energía e inversión extranjera
El mandatario destacó que la alimentación será considerada un “asunto de seguridad nacional”, y que se buscará aprovechar tierras ociosas para producir alimentos. También se remarcó la intención de recuperar la capacidad energética del país y reducir la dependencia externa, promoviendo soluciones descentralizadas y energías renovables, como la solar.
En ese sentido, se facilitará la entrada de empresas extranjeras para suministrar tecnologías solares, baterías e inversores, eliminando aranceles e impuestos sobre estos productos y servicios. Además, se autorizó la comercialización de combustible bajo regulación y control del Estado, con márgenes de utilidad “razonables y transparentes”.
Inversión extranjera y marco legal
El presidente cubano resaltó que se promoverá la inversión extranjera directa en el sector privado, con un marco legal claro, estable y respetuoso. Según Díaz-Canel, cualquier ciudadano o empresa interesada en invertir o colaborar en Cuba tendrá las puertas abiertas, siempre que respeten la soberanía del país.
Estas reformas, que según la fuente buscan “dinamizar” la economía y fortalecer la soberanía, representan un giro en la política económica de Cuba, en medio de una crisis que ha generado múltiples desafíos para la isla.
¿Qué implica este cambio para Cuba?
El anuncio de estas reformas refleja una intención del gobierno cubano de adaptarse a las circunstancias internas y externas. Aunque aseguran que las decisiones se toman de manera soberana, la presión de la situación económica y el bloqueo estadounidense parecen haber sido factores que impulsaron estos cambios.
¿Será suficiente para aliviar la crisis y modernizar la economía cubana? Solo el tiempo lo dirá, pero sin duda, estas medidas marcan un punto de inflexión en la política económica de la isla y abren un debate sobre su futuro.





