El sector florícola del Estado de México avanza hacia la exportación
La región de Tenancingo, en el Estado de México, se ha consolidado como un pilar en la producción de flores ornamentales en México. Según cifras de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP), la Delegación Regional Extensión Tenancingo aporta el 74.06% del volumen total florícola estatal, con municipios como Zacualpan, Tonatico, Ixtapan de La Sal, Coatepec Harinas y Villa Guerrero.
Producción y liderazgo nacional
Villa Guerrero lidera la producción con un valor de 3,827 millones de pesos anuales, consolidando a la entidad como el primer lugar en México en producción de flores ornamentales, incluyendo especies como crisantemo, rosa, clavel, gerbera, azucena, astromelia y girasol.
Exportaciones y rutas hacia Estados Unidos
Los productores de la región están enfocando esfuerzos en abrir nuevos mercados internacionales. Actualmente, exportan principalmente a Estados Unidos, con rutas establecidas por el Pacífico y el centro del país, llegando a Tijuana. Desde la cosecha hasta su destino en EE.UU., el proceso dura entre tres y cuatro días, según los encargados de logística.
Jorge Bernal Sojo, empresario exportador, señala que en temporadas regulares, los productores envían unos 40 tráileres por semana, cada uno con aproximadamente 12 toneladas de flor. La cadena de exportación se realiza con estrictos controles de calidad y refrigeración, garantizando que las flores lleguen en buen estado y puedan durar hasta 12 días en florero.
Requisitos y control de calidad
Para ingresar a mercados como EE.UU., las flores deben estar libres de plagas y enfermedades, con tallos rectos, buen color y tamaño, y en embalajes desinfectados y resistentes. La región ha mantenido más de tres décadas de envíos a Norteamérica, siendo el principal proveedor mexicano de flores a esa zona.
Desafíos y oportunidades
El principal reto del sector es la mano de obra, ya que no todos los trabajadores aceptan capacitación. Sin embargo, los productores continúan apostando por mantener su vocación agrícola y ampliar sus oportunidades comerciales, con la mira puesta en mercados como Canadá y China, donde también hay interés en los productos mexicanos.
Este impulso a la exportación no solo refuerza la economía local, sino que también posiciona a la floricultura mexiquense en un escenario internacional, abriendo paso a nuevas oportunidades para pequeños productores y fortaleciendo la competitividad del sector.





