Las molestias en las rodillas suelen asociarse al envejecimiento, pero diversos factores cotidianos pueden acelerar su desgaste antes de que aparezcan problemas graves. Un cirujano de rodilla, Gareth Jones, identificó seis errores frecuentes en personas de mediana edad que incrementan el riesgo de osteoartritis, según una entrevista con The Telegraph.
El impacto del peso corporal en las rodillas
Jones explicó que uno de los factores más perjudiciales para la salud de las rodillas es el aumento de peso. Cada kilogramo adicional multiplica la carga que soporta la articulación durante actividades como caminar o subir escaleras. Por ejemplo, al subir o bajar escaleras, la carga puede alcanzar hasta seis veces el peso de la persona, lo que genera una presión significativa sobre la articulación.
Actividad física: entre el sedentarismo y el exceso
Reducir o eliminar el ejercicio ante molestias iniciales puede parecer una opción, pero en realidad favorece el debilitamiento muscular y afecta al cartílago, que necesita movimiento para mantenerse saludable. Jones recomienda actividades como caminatas, ciclismo y natación, y señala que correr de forma moderada puede reducir el riesgo de osteoartritis en comparación con el sedentarismo.
El riesgo de entrenamientos de alto impacto
El especialista advierte que rutinas de alta intensidad, como Hyrox o CrossFit, pueden causar pérdida de cartílago en adultos jóvenes. Además, los corredores que practican esta actividad de manera recreativa muestran menor riesgo de osteoartritis que quienes entrenan con impacto excesivo. El ejercicio excesivo o mal realizado puede ser perjudicial para las articulaciones.
Fortalecer los músculos para proteger las rodillas
Los músculos, especialmente los cuádriceps, juegan un papel clave en la protección de las articulaciones. Jones señala que la debilidad muscular puede detectarse incluso antes de que la osteoartritis sea visible en radiografías. Ejercicios moderados para fortalecer isquiotibiales, glúteos y abductores de cadera son recomendables para mantener la salud articular.
Lesiones y señales de advertencia
Las lesiones en la rodilla, como las del ligamento cruzado anterior (LCA), pueden desencadenar procesos inflamatorios y aumentar el riesgo de osteoartritis. Jones destaca la importancia de programas de entrenamiento neuromuscular para mejorar la alineación y el control del movimiento. Además, ignorar el dolor persistente o la sensación de inestabilidad puede agravar el daño, por lo que se recomienda acudir a un especialista si estos síntomas duran más de cuatro a seis semanas.
Conclusión: prevención y atención temprana
Según el cirujano Gareth Jones, la combinación de control del peso, actividad física adecuada, fortalecimiento muscular, prevención de lesiones y atención temprana de los síntomas son las estrategias más efectivas para preservar la salud de las rodillas en la mediana edad. Adoptar estos hábitos puede evitar el avance de la osteoartritis y mantener una mejor calidad de vida.





