Cancún, Quintana Roo.– Las bardas pintadas con mensajes políticos ya no son solo parte del paisaje urbano… ahora se están convirtiendo en evidencia.
Y no solo de propaganda.
También de abuso.
La ciudad tapizada… y nadie se hace responsable
En distintos puntos de Quintana Roo, particularmente en Cancún, la historia se repite:
Paredes, bardas, negocios y espacios privados aparecen marcados con mensajes políticos sin autorización.
La pregunta ya no es si está pasando.
La pregunta es: ¿quién lo está permitiendo?

Denuncias formales… dentro del propio Morena
El tema ya escaló.
Militantes de Morena han presentado:
20 quejas ante el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo)
33 denuncias ante el Comité Ejecutivo Nacional del partido
¿El señalamiento?
Actos anticipados de campaña en favor del senador Eugenio Segura.
Pero no se quedan ahí.
También acusan a la dirigencia estatal por presunto favoritismo y uso indebido de la estructura partidista.
¿Piso parejo… o simulación?
Erick Sánchez Córdoba, uno de los promoventes, lanza una crítica directa:
Mientras a Eugenio Segura se le acepta una simple negación sin pruebas,
en otros casos sí se ordenan medidas correctivas.
Traducción simple:
Para unos sí hay ley…
para otros no.

“El estado está tapizado”
La frase no es menor.
“Parece que no ven que el estado está tapizado”, denunció Sánchez Córdoba.
Y no es exageración.
Las bardas están ahí.
Las fotos están ahí.
Los reclamos están ahí.
Lo único que no aparece… es el responsable.
La estructura política en operación
Las denuncias no solo hablan de bardas.
También señalan algo más delicado:
Eventos organizados por dirigentes que en los hechos funcionan como promoción política.
Respaldo público de presidentes municipales.
Movimiento territorial.
¿Coincidencia?
Difícil de creer.
La negación oficial… frente a la realidad
Eugenio Segura ha negado estar detrás de estas pintas.
Pero hay un problema:
Cuando el fenómeno es masivo, constante y visible…
la negación deja de ser suficiente.
Y se convierte en una estrategia.
El costo político: desgaste interno
El tema ya está generando ruido dentro de Morena.
Porque más allá de la ley, hay algo que golpea directo:
La credibilidad.
Un partido que llegó con el discurso de cambio…
hoy enfrenta prácticas que se parecen demasiado a lo que criticaba.
Lo que la gente ya está diciendo
Las redes ya hablan.
Los comentarios son claros:
“No respetan los tiempos”
“Pintan sin permiso”
“Se creen dueños de todo”
Y el más peligroso para cualquier político:
“Ya sabemos por quién no votar”
El fondo del problema
Esto no es solo un tema de bardas.
Es un tema de poder.
De hasta dónde puede llegar una estructura política sin consecuencias.
De si las reglas aplican… o solo estorban.
La pregunta que queda en la calle
Porque al final, más allá de denuncias, partidos o discursos…
La gente ya entendió algo:
Las bardas no se pintan solas.
Y entonces la pregunta es inevitable:
¿Quién está detrás…
y quién se hace responsable?



