El alicantino Aitor Ortega fue proclamado este sábado como Mejor Artesano Florista de España 2026 tras imponerse en el concurso organizado por Interflora en Salamanca, evento que reunió a los principales profesionales del sector durante tres días.
Desarrollo del concurso y reconocimiento a la profesión
Ortega logró el máximo galardón tras superar un proceso selectivo en el que participaron 18 floristas procedentes de toda España, elegidos entre cerca de un centenar de aspirantes. Durante la competencia, demostraron su talento en ocho pruebas diseñadas para simular la presión y exigencias del trabajo diario de un artesano florista, según informó la organización en una nota oficial.
Las pruebas, que los participantes conocían únicamente en el momento de comenzar, tenían una duración máxima de 90 minutos en la mayoría de los casos, en los cuales debían idear, diseñar y ejecutar sus creaciones. La competencia sirvió para reivindicar el diseño floral como una disciplina artística, creativa y en constante evolución, en la que la formación, innovación y sensibilidad son elementos clave para el reconocimiento profesional.
Premios y reconocimiento a los valores del sector
Junto a Aitor Ortega, el jurado reconoció el excelente nivel de todos los participantes, otorgando un podio que completaron Eva Puche, de Yecla, Murcia, en segundo lugar, y Juan Lluesma, de Carcaixent, Valencia, en tercero. Además, uno de los momentos más emotivos fue la entrega del Premio Fátima del Río, que otorgan los propios concursantes al compañero que mejor representa los valores de solidaridad, generosidad y compañerismo durante la competencia. En esta edición, el galardón fue para Luis Marcos, de Salamanca, por su actitud y apoyo constante a sus colegas.
El evento se desarrolló en el Patio de Escuelas de la Universidad de Salamanca, donde los floristas decoraron mesas con jamones, creando composiciones llenas de creatividad y color. También conmemoraron el V Centenario de la Escuela de Salamanca mediante estructuras que representaban símbolos patrimoniales, como la rana de la Universidad, en una intervención conjunta con estudiantes de la Escuela de Arte. Muchas de las creaciones, con más de 5,000 flores, fueron distribuidas posteriormente entre vecinos y visitantes, promoviendo así el arte floral en la comunidad.
El concurso reafirmó la importancia del diseño floral como una disciplina artística en constante reconocimiento, resaltando la formación y la innovación como elementos esenciales para el desarrollo del sector. La participación activa y los reconocimientos obtenidos dejan en evidencia la creciente profesionalización y valor social del arte floral en España.
¿Qué pasos seguirá ahora para consolidar este reconocimiento? La próxima etapa incluye la participación en eventos internacionales y la promoción del sector en ferias y exposiciones, buscando fortalecer la profesión y ampliar su reconocimiento social y económico.





