En un contexto donde la inteligencia artificial (IA) avanza rápidamente, expertos como Mariana Ferrarelli advierten que la alfabetización en IA no es suficiente para preparar a la sociedad. Es imprescindible también cuestionar el diseño de las plataformas y su impacto en la educación y la convivencia social.
La convivencia humano-máquina y sus desafíos
Ferrarelli, especialista argentina en IA y educación, propone una mirada crítica sobre los “mestizajes” entre humanos y máquinas. En su libro “Inteligencia artificial en la educación y el trabajo”, reúne aportes de diversos referentes que analizan cómo estas relaciones impactan en ámbitos como la salud, el periodismo y el derecho.
De la tecnofobia a la visión solucionista
La experta señala que hoy predominan dos extremos: por un lado, el rechazo absoluto a la tecnología; por otro, la creencia de que la IA resolverá todos los problemas. Ella propone cambiar de perspectiva: en lugar de pensar en un “humano en el bucle” o una “IA en el bucle”, sugiere adoptar una lógica híbrida donde la tecnología amplíe el pensamiento y el desempeño humanos.
La escuela como espacio de fricción y encuentro humano
En un mundo cada vez más digitalizado, Ferrarelli destaca que la escuela y la universidad mantienen un valor fundamental como espacios de comunidad y encuentro humano. La idea de la “fricción” en el aula busca promover experiencias que desafíen la comodidad digital, fortaleciendo vínculos con el conocimiento y con los otros.
Reencontrar la incomodidad y la tolerancia a la diferencia
La especialista advierte que la digitalización y los algoritmos pueden afectar habilidades como la tolerancia y la autorregulación. La escuela, en su función social, debe ser un espacio donde se revalorice la convivencia con la diferencia, frente a un clima de intolerancia y violencia que, según ella, también tiene raíces en la digitalización.
La alfabetización en IA y el riesgo de antropomorfización
Ferrarelli explica que la tendencia a antropomorfizar las herramientas de IA, como chatbots que parecen tener personalidad, puede generar confusión y manipulación. Por ello, la alfabetización en IA debe incluir la comprensión de cómo funcionan estas herramientas, sus límites y riesgos, además de cuestionar el diseño de las plataformas.
Responsabilidad compartida en el diseño y uso de la IA
La experta señala que no basta con educar a los usuarios; también es fundamental mejorar los diseños y regulaciones para reducir riesgos desde su origen. La responsabilidad, afirma, debe ser compartida entre desarrolladores, educadores y reguladores.
La escritura híbrida y su impacto en la enseñanza
Sobre la transformación en las formas de escribir, Ferrarelli aclara que no es especialista en didáctica, pero comparte la idea de que la “escritura híbrida” ya es la norma. Esto implica que los docentes deben preparar a los estudiantes para ser “diseñadores de textos” y no solo escritores tradicionales, adaptándose a nuevas formas de comunicación mediadas por IA.
Reflexión final
La visión de Mariana Ferrarelli invita a repensar la educación en tiempos de IA, no solo en términos de alfabetización técnica, sino también en la construcción de espacios que privilegien el encuentro humano, la reflexión y la convivencia con la diferencia. La pregunta que queda en el aire es: ¿estamos preparados para ese cambio?




