La Corte Suprema ratifica la condena a una policía por homicidio en Recoleta
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a trece años de prisión para Silvia Alejandra Rosignoli, una sargento de la policía que en 2019 disparó y mató a su media hermana, Yolanda Monzón, en un departamento del barrio de Recoleta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Hechos centrales del caso
El hecho ocurrió en la madrugada del 27 de junio de 2019 en un inmueble de la avenida Pueyrredón al 1000. Las investigaciones determinaron que existió una pelea previa entre ambas mujeres, quienes habían consumido alcohol ese día. Durante la confrontación, Rosignoli manipuló una pistola Bersa y disparó, impactando en el ojo de Monzón y provocándole la muerte.
Desde un principio, la acusada sostuvo que el disparo fue accidental. Sin embargo, las pericias balísticas y las pruebas judiciales indicaron lo contrario, señalando una intención clara en el acto. La defensa apeló la sentencia, solicitando que el hecho fuera considerado como un homicidio imprudente, pero la Cámara Nacional de Casación Penal ratificó la condena en 2021.
Procedimientos judiciales y fallo final
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional n° 8 condenó a Rosignoli por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, considerando la pelea previa y la evidencia que demostraba la intención de matar. La defensa llevó el caso ante la Corte Suprema, que en una resolución fechada el 18 de junio de 2026, rechazó la queja y dejó firme la condena, sin posibilidad de recursos adicionales.
Contexto y análisis
La condena a Rosignoli refleja la importancia de las pruebas balísticas y la valoración de la intención en casos de homicidio con arma de fuego. Aunque la acusada alegó un disparo accidental, la justicia consideró que la evidencia demostraba un acto intencional en un contexto de violencia previa.
Este fallo también pone en evidencia la gravedad con la que el sistema judicial trata los delitos relacionados con armas y violencia familiar, especialmente cuando hay involucradas fuerzas de seguridad. La decisión de la Corte reafirma la firmeza en la aplicación de la ley ante casos de homicidio agravado.
¿Qué sigue?
Con la condena firme, Rosignoli permanece en prisión, y el caso cierra un capítulo judicial que tuvo varias instancias y apelaciones. La sentencia también invita a reflexionar sobre los riesgos del manejo de armas en situaciones de conflicto familiar y el impacto que puede tener en la vida de las víctimas.
¿Qué opinas sobre este fallo y la responsabilidad de las fuerzas policiales en casos de violencia familiar? La justicia ha hablado, pero la discusión social continúa.





