Operativo en el penal de Aguaruto asegura objetos prohibidos
Autoridades estatales y federales realizaron una revisión en dos módulos del Centro Penitenciario de Aguaruto, en Culiacán, Sinaloa, asegurando diversos objetos prohibidos. La operación contó con la participación de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la FGR y la Fiscalía General del Estado.
Objetos asegurados y detalles del decomiso
El operativo dejó en evidencia la presencia de teléfonos celulares, drogas, armamento y dinero en efectivo. Entre los objetos confiscados se reportan 14 celulares, 26 dosis de polvo blanco, $8,179 en efectivo, un arma corta calibre .40 con cargador y cartuchos, además de módems, cables y tarjetas SIM.
- 14 celulares, 11 cargadores y 7 cables diversos
- 2 módems y 2 cargadores para radio
- 26 dosis de polvo blanco y un cigarrillo de hierba verde seca
- Un arma corta calibre .40, un cargador y 26 cartuchos
Todo lo asegurado fue trasladado a las autoridades para iniciar las investigaciones correspondientes. La revisión se llevó a cabo con respeto a los derechos humanos y sin incidentes, con el apoyo de la Guardia Nacional, el Ejército y la Secretaría de Seguridad Pública.
Contexto y antecedentes de violencia en el penal
Este operativo ocurre una semana después de una riña en el mismo centro penitenciario, que dejó un saldo de siete internos muertos y un herido. La pelea ocurrió en el módulo 7, alrededor de las 5:00 horas del domingo 31 de mayo, en un episodio que se considera uno de los más violentos en la historia reciente del penal.
Las víctimas fueron identificadas como José Antonio “B”, de 48 años; Alejandro Constantino, de 21; Alonso; José Luis; Kevin Alexis, de 24; Jesús Alexis, de 26; y Leonel Agustín, de 31 años. La situación fue controlada horas después por las autoridades, que señalaron que la respuesta fue rápida y que se mantuvieron las condiciones de seguridad en el centro.
¿Qué revela esta situación?
Estos decomisos y la violencia reciente reflejan los problemas estructurales en los centros penitenciarios de Sinaloa, donde el control y la seguridad aún enfrentan desafíos. La presencia de armas, drogas y teléfonos en las cárceles evidencia las dificultades para mantener el orden y evitar la influencia del crimen organizado dentro de las instituciones penitenciarias.
Las autoridades insisten en que estas acciones buscan fortalecer la seguridad interna y garantizar condiciones de tranquilidad para la población en general. Sin embargo, la recurrencia de incidentes violentos plantea interrogantes sobre las estrategias de control y prevención en estos centros.
¿Qué sigue?
Se hace un llamado a la ciudadanía a usar los canales de denuncia, como el número de emergencias 9-1-1 y el 089, para reportar actividades ilícitas. La coordinación entre diferentes instituciones continúa siendo clave para reducir la violencia y el ingreso de objetos prohibidos en los penales de Sinaloa, en un contexto donde la lucha contra el crimen en las cárceles sigue siendo un reto.
¿Qué opinas sobre las medidas tomadas y la situación en los penales de Sinaloa? La discusión está abierta.





