El Ejército Nacional neutraliza artefactos explosivos en Guaviare
El Ejército Nacional logró destruir dos artefactos explosivos improvisados en la zona rural de Calamar, departamento de Guaviare, en una operación que busca reducir la amenaza del grupo armado residual Estructura Primera Armando Ríos, del Bloque Amazonas.
Detalles de la operación
La acción se llevó a cabo el domingo 14 de junio de 2026 en la vereda Las Juntas, donde las tropas destruyeron los dispositivos antes de que pudieran ser utilizados contra la población civil o la Fuerza Pública. La operación fue coordinada por el Batallón de Despliegue Rápido N.º 33, que forma parte de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 11, especializada en búsqueda y detección de amenazas.
Según el mayor Pedro Castellanos Riveros, comandante del Batallón de Despliegue Rápido número 33, “esta operación fue posible gracias al trabajo permanente de las tropas en el área de operaciones y al empleo de las capacidades especializadas de búsqueda y detección de la amenaza, lo que permitió identificar estos elementos explosivos antes de que fueran utilizados en contra de la población civil y la fuerza pública.”
Contexto y antecedentes
Las autoridades militares informaron que los artefactos habrían sido instalados por integrantes de la Estructura Primera Armando Ríos, una facción del grupo residual de las antiguas Farc, ahora dirigida por alias Iván Mordisco. La destrucción de estos dispositivos se suma a otras acciones contra la criminalidad armada en la región, en un esfuerzo por proteger a las comunidades rurales del Guaviare.
Impacto en la seguridad regional
El operativo también incluyó la destrucción de un contenedor cilíndrico de fabricación artesanal y tres medios de lanzamiento, elementos relacionados con la activación de los explosivos. La Fuerza de Tarea Omega informó que continuará con operaciones bajo el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus y el Plan Democracia 2026, con el objetivo de fortalecer la seguridad y la gobernabilidad en la región.
Relevancia y análisis
Este tipo de intervenciones representan un avance en la lucha contra las estructuras armadas ilegales, ya que afectan directamente su capacidad de ataque y control territorial. La neutralización de estos artefactos contribuye a mejorar las condiciones de seguridad para las comunidades rurales y a reducir el riesgo de ataques en zonas de difícil acceso.
La operación también refleja la importancia del empleo de capacidades técnicas avanzadas en la detección y desactivación de explosivos, lo que permite anticiparse a amenazas potenciales y proteger tanto a civiles como a las fuerzas de seguridad.
Cierre y reflexión
La acción en Guaviare evidencia el compromiso del Ejército en la protección del suroriente colombiano frente a amenazas de grupos armados ilegales. Sin embargo, el desafío sigue siendo grande, y la continuidad de estas operaciones será clave para consolidar la seguridad en zonas rurales y evitar que estos grupos recuperen capacidad de ataque.
¿Qué otras estrategias podrían fortalecer la lucha contra estas amenazas? La discusión continúa en un contexto donde la presencia de artefactos explosivos improvisados sigue siendo una de las principales preocupaciones de seguridad en la región.





