Un hallazgo que impacta la seguridad en la frontera
Elementos de seguridad mexicanas y estadounidenses descubrieron un túnel en la frontera entre Tijuana y San Diego, equipado con un sistema deslizante y utilizado presuntamente para el trasiego de drogas y armas. La estructura, ubicada en la colonia Nueva Tijuana, fue detectada en un cateo realizado por las autoridades mexicanas.
Detalles del túnel y su funcionamiento
Según la Fiscalía General de la República (FGR), la estructura tenía una longitud de 265 metros y una profundidad de 6.30 metros. Además, contaba con iluminación, ventilación y un sistema electrónico deslizante en ambos sentidos, lo que facilitaba su uso para actividades ilícitas. Las imágenes compartidas por las autoridades muestran a los agentes operando el mecanismo deslizante, que permitía el tránsito en ambos sentidos.
Implicaciones y contexto
El lugar, en la colonia Nueva Tijuana, fue objeto de un cateo por violación a la ley federal de armas de fuego. Las autoridades localizaron en el inmueble cartuchos, posible metanfetamina, marihuana, teléfonos celulares y documentación diversa, lo que refuerza la hipótesis de que funcionaba como centro de almacenamiento, logística y tráfico de armas y sustancias ilícitas.
Este hallazgo representa un golpe directo a los esquemas de los grupos delictivos que operan en la región, dificultando el trasiego de narcóticos y armas a través de la frontera. La estructura tendría salida hacia una calle en San Diego, California, lo que facilitaría el traslado de ilícitos hacia Estados Unidos.
Otros túneles y su impacto en la seguridad
Este no es el único túnel descubierto en la frontera. En mayo pasado, se encontró otro en Nuevo León, usado para el trasiego de hidrocarburos, con una longitud de aproximadamente 265 metros, conectado con un poliducto de Pemex y equipado con equipo para el robo de combustible. Además, en junio de 2025, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos detectó e inutilizó un túnel altamente sofisticado en la frontera entre Tijuana y Otay Mesa, de más de 305 metros.
¿Qué significa este hallazgo?
El descubrimiento del túnel deslizante entre Tijuana y San Diego evidencia la sofisticación de los esquemas delictivos en la región y la constante adaptación para evadir los controles. La presencia de sistemas electrónicos y estructuras ocultas revela un nivel de planificación que requiere una respuesta coordinada entre ambos países.
Este tipo de operaciones no solo afectan la seguridad, sino que también representan un desafío para las instituciones encargadas de combatir el crimen organizado en la frontera. La continuidad de estos hallazgos obliga a fortalecer los mecanismos de detección y cooperación internacional.
¿Qué sigue?
Las autoridades mexicanas y estadounidenses continúan investigando para determinar quiénes estarían detrás de estos túneles y cuáles son sus vínculos con grupos delictivos. La coordinación entre ambos países será clave para desmantelar estas redes y prevenir futuros hallazgos similares.
Este caso reafirma la importancia de mantener una vigilancia constante en la frontera y de fortalecer las capacidades de detección para impedir que estos túneles sigan siendo utilizados para actividades ilícitas que afectan la seguridad regional.




