El fuego en Doñana impacta una zona de enorme valor ecológico
La Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha informado que el incendio ocurrido en el paraje Rincón del Membrillo de Almonte, en Huelva, afecta aproximadamente a 400 hectáreas en el Parque Nacional de Doñana. La institución ha destacado que la zona afectada posee un valor ecológico y biodiversidad clave.
Situación actual y esfuerzos de extinción
Desde primera hora, se han reincorporado hasta diez medios aéreos en las labores de extinción, que comenzaron el pasado domingo a las 18:00 horas. La evolución del incendio continúa siendo incierta, ya que las condiciones del viento y la nubosidad dificultan una estimación precisa de la superficie afectada. Las primeras estimaciones, basadas en imágenes de Sentinel-2 del día anterior, apuntan a unas 400 hectáreas afectadas.
El dispositivo de extinción también cuenta con más de 130 efectivos y seis autobombas en tierra, trabajando en coordinación con los medios aéreos para controlar el fuego y evitar que se extienda a áreas más sensibles del parque.
Impacto en las dunas y corrales de Marismillas
La situación genera preocupación en las autoridades y en la comunidad científica, ya que el incendio afecta principalmente a las dunas y corrales de Marismillas, zonas que forman parte del patrimonio natural de gran valor en el parque nacional. La Estación Biológica de Doñana ha señalado que la nubosidad continúa dificultando una evaluación exacta, pero las primeras estimaciones reflejan un impacto significativo en el ecosistema.
¿Por qué es importante este incendio?
El Parque Nacional de Doñana es considerado uno de los humedales más importantes de Europa, y su biodiversidad y ecosistema son esenciales para numerosas especies. La afectación de 400 hectáreas, aunque aún en evaluación, puede tener repercusiones en la flora y fauna que habitan en esta zona protegida.
¿Qué sigue?
Las autoridades continúan trabajando para controlar el incendio y minimizar su impacto. La situación se mantiene bajo vigilancia, y se espera que las condiciones meteorológicas mejoren para facilitar las tareas de extinción. La comunidad científica y ambientalista está atenta a la evolución del fuego y a las posibles consecuencias ecológicas.
Este incidente recuerda la vulnerabilidad de los ecosistemas protegidos frente a fenómenos naturales o provocados, y la importancia de fortalecer las medidas de prevención y respuesta ante estos eventos.




