Un grave incendio en la Galería 72 de Barranquilla ha generado una pérdida económica significativa, estimada en más de 500 millones de pesos. El siniestro, ocurrido la noche del 5 de junio, afectó principalmente tres locales dedicados a la venta de artesanías y artículos alusivos al Caribe y al fútbol colombiano.
¿Qué causó el incendio?
Las autoridades confirmaron que el origen del fuego fue un cortocircuito provocado por un recalentamiento en el sistema eléctrico externo al estadio Romelio Martínez. La emergencia fue controlada rápidamente por el Cuerpo de Bomberos de Barranquilla, que activó los protocolos de emergencia junto al personal de seguridad del lugar.
Impacto en los comerciantes y daños materiales
El incendio no dejó víctimas, pero sí un fuerte golpe económico para los comerciantes afectados. Según los propios afectados, la mercancía destruida, que incluía mochilas, sombreros, bolsos, hamacas y camisetas, tendría un valor superior a los 300 millones de pesos. Dos locales fueron consumidos totalmente por las llamas, mientras que un tercero sufrió pérdidas parciales.
Reacciones y medidas tomadas
Alexis Alfonso Herrera Pérez, presidente de los artesanos y administrador de la galería, explicó que la Galería 72 permanecerá cerrada de manera preventiva hasta que se realicen las verificaciones técnicas correspondientes. La decisión fue tomada en conjunto por el administrador del estadio, el Cuerpo de Bomberos y funcionarios de la administración distrital.
Herrera detalló que la causa del incendio fue un recalentamiento en el sistema eléctrico, que provocó un corto circuito y la posterior conflagración. La mercancía destruida representa para él una pérdida de aproximadamente 300 millones de pesos, y lamentó que en solo minutos se haya acabado con el esfuerzo de 30 años de trabajo.
Repercusiones y próximas acciones
Las autoridades locales han iniciado verificaciones técnicas para evitar que incidentes similares vuelvan a ocurrir. La reapertura de la Galería 72 dependerá de los informes y de la implementación de medidas de seguridad que garanticen la protección de comerciantes y visitantes.
Por ahora, los artesanos afectados esperan respuestas y apoyo institucional, mientras que las inspecciones continúan para determinar las causas exactas y prevenir futuros incidentes. La decisión de mantener cerrada la galería refleja la seriedad con la que las autoridades están abordando la situación y priorizando la seguridad.
Contexto y análisis
Este incidente evidencia la vulnerabilidad de los espacios comerciales ante fallas eléctricas y la importancia de mantener sistemas adecuados para prevenir tragedias. Aunque no hubo víctimas, las pérdidas económicas y el impacto emocional en los comerciantes, que ven cómo en minutos se destruye el trabajo de toda una vida, son considerables.
El caso también pone en evidencia la necesidad de reforzar las inspecciones y revisiones en los sistemas eléctricos de espacios públicos y comerciales, especialmente en zonas con alta afluencia y ventas estacionales. La atención a estos detalles puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia mayor.
¿Qué medidas adoptarán las autoridades para evitar que esto vuelva a suceder? ¿Habrá apoyo efectivo para los afectados? La comunidad espera respuestas concretas en medio de una situación que, aunque sin víctimas, deja heridas económicas y emocionales profundas.





