Un fallo judicial que limita la responsabilidad de la empresa de energía en Tigre
Un reclamo judicial por cortes prolongados de electricidad en una vivienda de Tigre, provincia de Buenos Aires, culminó con una condena parcial a la empresa distribuidora de energía. La sentencia ordenó el pago de una indemnización de poco más de un millón de pesos a un usuario afectado por interrupciones reiteradas del servicio eléctrico, aunque eximió a la empresa de responsabilidad por un episodio vinculado a una tormenta extrema.
Contexto del caso y reclamación del usuario
El caso se inició en febrero de 2025, cuando un usuario presentó una demanda ante el Juzgado Nacional en lo Civil y Comercial Federal n° 4, reclamando daños y perjuicios por un monto de $1.720.000, más intereses y costas. El reclamante atribuyó a la prestadora la responsabilidad por numerosos cortes de luz ocurridos entre noviembre de 2022 y mayo de 2024.
El usuario afirmó que la calidad del suministro en su domicilio había empeorado en los últimos años, y que la situación se agravó tras una tormenta ocurrida el 17 de diciembre de 2023. Este evento provocó la interrupción del servicio durante quince días consecutivos, afectando las celebraciones de Nochebuena y Navidad.
Respuesta de la empresa y análisis del juez
La empresa argumentó que su obligación de suministro no es absoluta y que la interrupción en diciembre de 2023 fue causada por un evento meteorológico extremo, lo que, según su postura, la eximiría de responsabilidad. Además, alegó que algunos hechos reclamados no pasaron por el proceso de mediación obligatorio.
El juez, considerando la Ley de Defensa del Consumidor, analizó los informes y testimonios y concluyó que el reclamante era usuario del servicio en la vivienda mencionada. Se estableció que, en general, la interrupción del suministro puede generar responsabilidad para la empresa, salvo en casos de fuerza mayor o caso fortuito.
El impacto de la tormenta y la responsabilidad de la empresa
El informe del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) confirmó cortes de luz en el período reclamado, sumando aproximadamente 28 días sin suministro eléctrico. La tormenta del 17 de diciembre de 2023 fue reportada por el Servicio Meteorológico Nacional, que indicó ráfagas superiores a 130 km/h y miles de árboles caídos en la región, afectando a más de 400.000 usuarios en el área metropolitana de Buenos Aires, incluyendo más de 1.200 árboles dañados en Tigre.
El fallo señala que este fenómeno meteorológico constituyó un caso fortuito por su intensidad y carácter excepcional, por lo que el tribunal eximió a la empresa de pagar indemnización por los daños derivados de ese corte específico, que se extendió hasta el 30 de diciembre de 2023.
Indemnización por otros cortes y daños
Respecto a los cortes de luz fuera del evento climático, el tribunal consideró acreditado el vínculo causal entre las interrupciones y los perjuicios sufridos por el usuario. Se reconoció una indemnización de 420.000 pesos por daño material, principalmente por interrupciones prolongadas en marzo de 2023 y marzo de 2024, que superaron las 40 horas cada una.
En cuanto al daño moral, el fallo valoró las molestias y la incertidumbre generadas por los cortes, que afectaron la calidad de vida del usuario, y estableció una suma de 600.000 pesos. La decisión también rechazó la imposición de una multa civil por daño punitivo, ya que no se acreditó una conducta especialmente reprochable por parte de la empresa.
Implicaciones y cierre
El tribunal dispuso que la indemnización total, compuesta por daño material y daño moral, devengará intereses desde la finalización del proceso hasta su pago, con una tasa activa del Banco de la Nación Argentina. Además, repartió las costas en un 10% para el usuario y un 90% para la empresa, en función del resultado parcial de la demanda.
Este fallo refleja cómo la responsabilidad de las empresas de servicios esenciales puede limitarse en casos de eventos climáticos extremos, pero también evidencia que, fuera de esas circunstancias, los usuarios pueden exigir reparaciones por incumplimientos reiterados.
¿Qué nos deja esta sentencia?
El caso en Tigre pone en evidencia la tensión entre la responsabilidad empresarial y la fuerza mayor. Aunque la tormenta fue considerada un caso fortuito, las interrupciones fuera de ese evento permitieron al usuario obtener una indemnización significativa. La decisión invita a reflexionar sobre la calidad del servicio y la protección de los derechos del consumidor en situaciones de cortes prolongados.





