¿Generará el Súper RIGI inversiones genuinas?
Tras la presentación del Súper RIGI por parte del Gobierno, el banco JP Morgan analizó el proyecto y aseguró que es superior al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones Original (RIGI) en términos de beneficios. Sin embargo, también planteó dudas sobre si realmente logrará atraer capitales genuinos.
¿Qué busca el Súper RIGI?
El esquema, oficialmente llamado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, tiene como objetivo promover el desarrollo económico, incrementar las exportaciones, favorecer la creación de empleo y fomentar el desarrollo de cadenas de producción locales. Para ello, requiere una inversión mínima de USD 1.000 millones y se orienta a proyectos en nuevas actividades económicas, como proyectos industriales, tecnológicos o de servicios vinculados a infraestructura digital y tecnológica.
Según la fuente, estas actividades deben tener un impacto transformador en la estructura productiva del país y no deben estar desarrolladas, producidas o prestadas en el país al momento de su entrada en vigor, o ser de carácter experimental o piloto.
Relevancia y alcance del plan
JP Morgan destaca que el plan extiende los incentivos a sectores como infraestructura de inteligencia artificial, semiconductores y biotecnología avanzada, áreas en las que Argentina ha estado ausente en las cadenas globales de valor. Además, mejora sustancialmente las condiciones fiscales y regulatorias respecto del RIGI base y evita la superposición con este, estableciendo reglas claras para proyectos que puedan solaparse.
¿Inversión nueva o redistribución?
El análisis del banco se centra en una cuestión clave: ¿el Súper RIGI generará inversión genuinamente nueva? o simplemente redirigirá proyectos existentes hacia un régimen más favorable. La propuesta, según JP Morgan, parece estar diseñada para promover la adicionalidad, es decir, que las inversiones sean realmente nuevas y no una reubicación de proyectos ya existentes.
¿Qué implica esto para la economía?
El informe señala que, en términos macroeconómicos, la efectividad del plan dependerá de si logra atraer capitales nuevos o si solo redirige inversiones que ya estaban en marcha. La diferencia es fundamental para entender si el régimen logrará cumplir con sus objetivos de desarrollo y crecimiento económico.
¿Es suficiente el alcance del Súper RIGI?
Para JP Morgan, el alcance del plan es limitado y preciso. La iniciativa se centra en actividades estratégicas y de impacto transformador, pero su efectividad dependerá de la implementación y de si logra realmente atraer inversión adicional, en lugar de simplemente ofrecer ventajas fiscales a proyectos ya existentes.
En definitiva, el debate está abierto: ¿será este nuevo régimen un motor de inversión genuina o solo un incentivo más para proyectos que de otra forma se habrían realizado?




