Cada 7 de junio, México conmemora el Día de la Libertad de Expresión, un derecho fundamental reconocido en los artículos 6º y 7º de la Constitución mexicana. Sin embargo, más allá de las celebraciones oficiales, la realidad del ejercicio periodístico en el país revela una profunda crisis de seguridad y violencia que pone en riesgo a quienes informan.
El contexto histórico y el llamado de la CNDH
Desde 1951, en conmemoración del establecimiento del día, el gremio periodístico ha recordado la importancia de la libertad de prensa. A partir de 1976, además, se entrega el Premio Nacional de Periodismo para reconocer la labor de quienes contribuyen a la democracia. No obstante, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advierte que el ejercicio periodístico en México está marcado por una violencia que ha convertido al país en uno de los territorios más peligrosos para informar a nivel global.
En el marco de la conmemoración de 2026, la CNDH hizo un llamado a las autoridades para garantizar la integridad física, psicológica y moral de los periodistas y creadores de contenido. Además, subrayó que fortalecer la libertad de expresión y el derecho de las audiencias es fundamental para atender las demandas sociales.
Las cifras alarmantes de violencia contra periodistas
Según ARTICLE 19 Oficina para México y Centroamérica, desde el año 2000 se han documentado 176 asesinatos de periodistas en posible relación con su labor. La organización sostiene que un periodista es cualquier persona que difunde información de relevancia social, independientemente del formato o su condición laboral.
Los datos muestran que, en los últimos años, los crímenes han sido constantes y vinculados a diferentes administraciones presidenciales. Con cifras similares, se registran 48 asesinatos durante el mandato de Felipe Calderón Hinojosa, 47 en el de Enrique Peña Nieto, y otros 47 en el de Andrés Manuel López Obrador. Hasta la fecha, en la administración actual, se han reportado 9 asesinatos, según la misma fuente.
Veracruz, el estado más peligroso para periodistas
El estado de Veracruz se posiciona como el más peligroso para ejercer el periodismo, con 31 asesinatos desde 2000. La etapa de mayor violencia ocurrió durante el gobierno de Javier Duarte, entre diciembre de 2010 y noviembre de 2016, cuando fueron ejecutados 18 periodistas, incluido el fotoperiodista Rubén Espinosa.
El riesgo persiste. El caso más reciente es el de Roxana Berenice Guzmán, quien fue secuestrada por tres hombres armados en su hogar. La CNDH recuerda que cualquier periodista o comunicador en riesgo puede solicitar atención y asesoría a través de sus canales oficiales, como el teléfono de guardia y el correo electrónico.
Reflexión y desafíos pendientes
El llamado de la CNDH y las cifras documentadas evidencian que, pese a las conmemoraciones y reconocimientos, la libertad de prensa en México enfrenta retos graves. La violencia, la impunidad y la censura siguen siendo obstáculos que deben atenderse de manera urgente.
¿Qué acciones concretas pueden garantizar un entorno más seguro para los periodistas? ¿Cómo fortalecer la protección y la justicia en casos de agresiones? La discusión está abierta y requiere la participación de todos los actores sociales y políticos.
Este 7 de junio, la reflexión sobre la libertad de expresión en México debe ir más allá de las celebraciones y centrarse en la protección efectiva de quienes informan, un pilar esencial para una democracia saludable.





