El giro del modelo económico mexicano: de populismo a humanismo
Desde 2018, México ha transitado hacia un nuevo ciclo político y económico, tras décadas de populismo y neoliberalismo. El país, que en los últimos 90 años ha vivido alternancias entre estos modelos, ahora enfrenta el desafío de consolidar un modelo humanista que permita un crecimiento sostenido y estabilidad macroeconómica.
El legado de los últimos 90 años
Según el análisis publicado en “México, modelo humanista, a prueba”, el país pasó por 48 años de populismo, iniciado en el gobierno de Lázaro Cárdenas y concluido en 1982 con el sexenio de José López Portillo. Luego, durante 36 años, México adoptó un modelo neoliberal, con figuras como Miguel de la Madrid y Enrique Peña Nieto, que buscaba estabilidad macroeconómica y apertura comercial.
El retorno del populismo y sus efectos
Desde 2018, con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, México ha iniciado un nuevo ciclo populista, que, según la fuente, ha mostrado resultados reprobables en materia económica. Aunque se respetaron algunos aspectos del modelo neoliberal, como la estabilidad macroeconómica, el déficit fiscal aumentó a casi el 6%, y el país quedó en estancamiento económico, con un alto costo social y fiscal.
El desafío de Claudia Sheinbaum
El gobierno de Claudia Sheinbaum, que busca consolidar el humanismo mexicano, enfrenta retos internos y externos. La herencia económica del sexenio López Obrador, con un aumento en el déficit y un crecimiento económico limitado, representa un obstáculo para la nueva administración. Además, la coyuntura internacional, marcada por el cambio en las reglas del libre comercio y la irrupción de la inteligencia artificial, complica la apuesta por un modelo que equilibre crecimiento y responsabilidad social.
Contexto y análisis
El análisis destaca que el tránsito del populismo a la neoliberalidad y ahora hacia el humanismo ha sido azaroso y lleno de crisis económicas. La historia reciente muestra que los periodos de populismo han llevado a sacrificios económicos y crisis profundas, como la crisis de 1986, cuando el entonces presidente Miguel de la Madrid tuvo que aplicar severos recortes fiscales tras la estatización de la banca.
Implicaciones actuales y futuras
Actualmente, el reto principal radica en reducir el déficit fiscal, impulsar el crecimiento y mantener la estabilidad macroeconómica, sin perder de vista las demandas sociales. La gestión del gobierno en torno a las manifestaciones y demandas de colectivos como la CNTE y jubilados de Pemex, que amenazan con impactos fiscales, será clave para definir si el modelo humanista puede ser viable en el contexto actual.
¿Puede México lograr un equilibrio?
El futuro del modelo humanista en México dependerá de la capacidad del gobierno de Sheinbaum para demostrar que es posible elevar el nivel de vida, reducir el déficit y mantener la estabilidad, sin caer en los excesos del pasado. La historia y el análisis indican que el país necesita un equilibrio que aún está por definirse.





