El conflicto en Santa Cruz continúa tras la fallida negociación salarial
El gobierno de la provincia de Santa Cruz y representantes de la Policía provincial no lograron acuerdo en la octava reunión del Consejo del Salario, realizada el viernes pasado en Río Gallegos. La reunión, que incluyó a representantes del Gobierno, del Servicio Penitenciario y del personal policial, concluyó sin avances y con incidentes en las inmediaciones de la Escuela de Policía.
Propuestas salariales y movilizaciones del sector policial
En el encuentro, se presentaron dos alternativas de aumento salarial basadas en la modificación del valor punto, que se utiliza para calcular los haberes del personal policial. La primera propuesta contemplaba valores de $2.310,20 en julio y aumentos progresivos hasta diciembre, con revisión en octubre. La segunda alternativa proponía un valor en junio de $2.116,78, con incrementos mensuales similares y revisión en octubre.
Según datos oficiales, un agente o subayudante con base 0 de antigüedad, que percibía en junio $1.182.351, con la primera propuesta pasaría a recibir aproximadamente $1.713.034. En la segunda, su salario sería de unos $1.608.049. Para un cabo con base 4, los haberes variarían entre $1.773.810 y $1.703.170, respectivamente, según la propuesta aceptada.
Las demandas del sector policial, según el diario La Opinión Austral, apuntan a que un agente inicie su salario en $2.200.000 y que el valor punto alcance cerca de los $4.000. La expectativa de los oficiales es que, con estos aumentos, los haberes superen la Canasta Básica Total y permitan mejorar las condiciones laborales.
Respuesta del gobierno y consecuencias del rechazo
Tras la reunión, las protestas se intensificaron. Los policías instalaron carpas frente a la Casa de Gobierno, ocuparon parte del jardín del Palacio Provincial y cortaron calles en la zona de la Jefatura de Policía. También montaron puestos frente a la residencia oficial del gobernador y en sectores donde pernocta Claudio Vidal durante su estadía en Río Gallegos.
El gobierno provincial emitió un comunicado en el que denunció hechos de violencia y daños en las instalaciones de la Escuela de Policía, incluyendo agresiones y roturas de vidrios. El Ejecutivo afirmó que las propuestas salariales presentadas eran superiores a las ofrecidas en la reunión anterior y que permitirían que un agente recién ingresado percibiera un salario superior a la Canasta Básica Total.
El documento también criticó la postura de intransigencia por parte del personal policial, especialmente en la Zona Sur, y afirmó que las acciones de protesta precipitaron el cierre del encuentro. Pese a ello, el gobierno reafirmó su voluntad de mantener los canales de diálogo abiertos y continuar trabajando en una solución que contemple las posibilidades financieras de la provincia.
¿Qué sigue? La escalada de protestas y los hechos de violencia podrían profundizar el conflicto, mientras las autoridades buscan reactivar las negociaciones en un contexto de tensión social y demandas insatisfechas. La pregunta que queda en el aire es si las partes podrán alcanzar un acuerdo que permita mejorar las condiciones salariales sin afectar la estabilidad institucional.





