El seleccionador colombiano, Néstor Lorenzo, rompió el silencio respecto a la polémica generada por el acto protocolario del 4 de junio, cuando la selección recibió el pabellón nacional de parte del presidente Gustavo Petro, antes de partir hacia San Diego para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Defensa del acto y mensaje de unión
En rueda de prensa previa al partido, Lorenzo afirmó que la entrega del pabellón fue un acto realizado con respeto y orgullo, y que los jugadores tienen ese gesto «bien asumido» desde su llegada al cargo. Según el técnico, la selección siempre ha bregado por la unión y la entrega, destacando que el compromiso con la bandera no es algo nuevo ni circunstancial.
Palabras del técnico y el compromiso del grupo
El entrenador resaltó que el equipo juega para todos los colombianos y que ese compromiso se refleja en cada acción. Lorenzo también señaló que el grupo está «cien por ciento comprometido con la camiseta y la bandera de Colombia para todos, para los cincuenta millones». Además, afirmó que el equipo está acostumbrado a manejar presiones externas y que deben estar «blindados tanto a las críticas como a los elogios», recomendando que las críticas se hagan internamente.
Análisis futbolístico y expectativas
Luego de abordar la polémica, Lorenzo analizó el rendimiento del equipo en el partido ante Costa Rica, admitiendo que arrancaron por debajo de su nivel. Identificó problemas colectivos, como la presión no coordinada, y aspectos individuales, como la actitud en la cancha. Reconoció que el ambiente en el estadio influyó en el rendimiento y que deben mejorar en los próximos encuentros.
El próximo reto y la estrategia
Respecto al siguiente partido contra Jordania, Lorenzo fue claro: «Ni una derrota ni una victoria marca el futuro», y que sería importante ganar para ganar confianza. Destacó que Jordania es un equipo mundialista, con un estilo similar al de Uzbekistán, su primer rival en el Mundial, y que la prioridad es que Colombia encuentre los caminos hacia la victoria, más allá del resultado.
Estado físico y planificación
Sobre la condición de jugadores clave como James Rodríguez y Juan Fernando Quintero, Lorenzo explicó que su ausencia en el once inicial respondió a sus tiempos de incorporación y estado físico, no a decisiones tácticas. Destacó la importancia de estos jugadores para el equipo y que se irán integrando según las necesidades.
Preparación y metas a largo plazo
El técnico reconoció que el tiempo de preparación no fue el ideal, pero que esto representa una oportunidad de mejora. Su objetivo en el Mundial es llegar a la final, pero enfatizó que esto solo se logra partido a partido. La hoja de ruta incluye partidos en México y otros rivales, con la intención de que el equipo vaya creciendo en competencia y fortaleza.
El ambiente en el Mundial y la actitud del grupo
Para Lorenzo, el ambiente en el Estadio Azteca será un estímulo, no una presión. Destacó que la entrega, actitud y ganas de hacer las cosas bien son lo que realmente le da paz en esta fase previa. La filosofía del técnico se basa en el crecimiento paso a paso, citando a «Mostaza» Merlo como inspiración.
Reflexión final
El técnico cerró resaltando que el compromiso del grupo es colectivo e individual, y que la motivación principal es darle alegría a la afición colombiana. La polémica del acto protocolario parece no afectar la visión del técnico, quien apuesta por un proceso de crecimiento y unión en medio de las desafíos que trae un Mundial.





