Una ola de calor sin precedentes en Bélgica
El Gobierno belga ha activado medidas ante el aumento extremo de las temperaturas, que podrían convertir esta semana en la más calurosa registrada en el país. Según el Centro Nacional de Crisis, las temperaturas superarán los 30 grados centígrados este martes, marcando un antes y un después en el clima de Bélgica.
Datos históricos y predicciones
El jefe de previsiones del Instituto Real de Meteorología, David Dehenauw, indicó en su cuenta de X que, si las previsiones son correctas, del 22 al 28 de junio será la semana más calurosa en la historia del país, con una temperatura media de aproximadamente 27 grados. Los termómetros se acercarán al récord absoluto de 41,8 °C, registrado en Begijnendijk en 2019, y a los 39,5 °C en Uccle, en Bruselas, en esa misma fecha.
Medidas y alertas activadas
El instituto ha declarado alerta naranja por calor en todo el país, y en la provincia de Luxemburgo, en el sureste, ya rige esa advertencia desde el martes. Las temperaturas máximas alcanzarán los 28 °C en la costa y en la Alta Ardena, pero en zonas cercanas a la frontera con Francia podrían llegar a los 34 °C, y se prevé que el miércoles y jueves puedan llegar a los 37 °C.
Impacto en la salud y el ambiente
Las temperaturas nocturnas también preocupan, ya que dificultan la recuperación del organismo durante la ola de calor. La noche del jueves al viernes podría ser una de las más cálidas en la historia belga, con mínimas que rondarían los 28 °C en algunos puntos. La situación genera inquietud por los efectos en la salud, especialmente en niños, mayores y personas con enfermedades crónicas.
Respuesta institucional y pronóstico
El Gobierno ha decidido reunir al Centro Nacional de Crisis para evaluar la situación y estudiar posibles medidas ante el episodio de calor extremo. Además, se esperan condiciones de tiempo pesado y soleado, con riesgo de tormentas a partir del jueves por la tarde, que podrían extenderse hasta el sábado.
Las autoridades recomiendan evitar esfuerzos físicos en las horas centrales del día, hidratarse con frecuencia, mantener las viviendas lo más frescas posible y prestar atención a los grupos vulnerables. La situación, según expertos, refleja un patrón de aumento de eventos climáticos extremos que, de acuerdo con otras fuentes, requiere una revisión profunda de las políticas de adaptación y resiliencia ante el cambio climático.
¿Qué medidas tomarán las autoridades belgas para mitigar los efectos de esta ola de calor? La respuesta será clave para afrontar eventos similares en el futuro y proteger a la población más vulnerable.





