Poder Judicial responde a acusaciones y mantiene su postura de cero tolerancia
El Poder Judicial de Costa Rica emitió un comunicado oficial en respuesta a las declaraciones de la presidenta Laura Fernández, en las que vinculó al crimen organizado con sectores del órgano judicial. La institución reafirmó su política de cero tolerancia frente a la corrupción y resaltó los mecanismos internos reforzados en los últimos meses para garantizar la transparencia y la independencia en la administración de justicia.
Medidas y reformas para fortalecer la transparencia judicial
Según el documento, el Poder Judicial cuenta con mecanismos permanentes de control interno, supervisión, investigación y fiscalización para prevenir conductas que puedan comprometer la integridad de sus funcionarios o la prestación del servicio público de justicia. Estos controles permiten actuar ante indicios de corrupción, asegurando la transparencia en los procesos judiciales.
En abril pasado, la Asamblea Legislativa aprobó una reforma legal impulsada por el propio Poder Judicial, que estableció un régimen disciplinario actualizado. La normativa busca dotar a la institución de herramientas más ágiles y eficaces para investigar, sancionar y separar del cargo a quienes incurran en actos de corrupción o tengan vínculos con organizaciones criminales. Este cambio representa uno de los avances más significativos en la estructura disciplinaria del órgano judicial en los últimos años, según el comunicado oficial.
Compromiso con la ciudadanía y la institucionalidad
El Poder Judicial hizo un llamado a la ciudadanía para que, en caso de tener conocimiento de irregularidades en la justicia, presenten denuncias a través de los canales institucionales. La institución enfatizó que fortalecer la confianza pública es fundamental para combatir la corrupción y la delincuencia organizada.
El órgano judicial reiteró su política de cero tolerancia y su compromiso de seguir fortaleciendo los mecanismos de prevención, investigación y sanción. La declaración busca preservar la confianza ciudadana y garantizar una administración de justicia independiente, transparente y sometida al Estado de derecho.
El comunicado fue ampliamente difundido y replicado por diversos medios, reforzando la postura institucional frente a las acusaciones y la tensión política actual. La institución recordó que su legitimidad se basa en la confianza pública y en la solidez de sus controles internos, además de destacar la importancia de la colaboración social en la lucha contra la corrupción.
En medio del debate político, el máximo tribunal reafirmó que la fortaleza institucional y los controles efectivos son esenciales para mantener la democracia y los principios del Estado de derecho. La declaración concluyó con un mensaje que busca fortalecer el vínculo con la sociedad: “Somos justicia y democracia. 200 años al lado de la gente”.
¿Qué sigue? La institución continuará reforzando sus mecanismos internos y promoviendo la denuncia ciudadana para garantizar la integridad del sistema judicial y la lucha contra el crimen organizado.





