El avance del Gobierno en la reducción de deuda del kirchnerismo con el BCRA
El equipo económico de Argentina logró una importante mejora en el balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA) al reducir a la mitad una deuda contraída durante los gobiernos kirchneristas. Esta operación forma parte de una estrategia para limpiar los activos del Banco y modificar la relación financiera entre el Estado y la autoridad monetaria.
Detalles de la operación y su alcance
En las últimas horas, el Gobierno formalizó la cancelación de un volumen significativo de Letras Intransferibles (LI), instrumentos de deuda que el Tesoro Nacional comenzó a emitir en enero de 2006 durante el mandato de Néstor Kirchner. Estas letras fueron entregadas al BCRA a cambio de reservas internacionales y se utilizaron exclusivamente para pagos de deuda pública externa.
Según la Resolución Conjunta 27/2026 publicada en el Boletín Oficial, la recompra y cancelación de estos instrumentos implicó una operación por un valor efectivo de 18,4 billones de pesos. La recompra permitió reducir en aproximadamente un 50% las existencias de estos títulos en manos del Banco Central, lo que representa un avance en la estrategia oficial para sanear las cuentas públicas.
Impacto financiero y contable
El análisis de expertos indica que, en términos de valor nominal, el Tesoro recompró un monto original de USD 20.434 millones, pagando efectivamente USD 13.225 millones a un tipo de cambio de $1.391 por dólar. Esto generó un ahorro de USD 7.209 millones para el Estado y una ganancia contable cercana a USD 4.950 millones para el BCRA, debido a que las valuaciones estaban por debajo del valor nominal.
El resultado de la operación, además, contribuyó a modificar la composición patrimonial del Banco Central, con el objetivo de reducir la deuda bruta del Estado y mejorar la relación financiera entre ambas instituciones.
Críticas y debates sobre la contabilidad pública
Algunos analistas, como Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, cuestionaron la operación, señalando que se trata de una “contabilidad creativa” y que no mejora realmente el balance del Central ni reduce la deuda consolidada del sector público. Caamaño sostuvo que la transferencia de utilidades devengadas no implica resultados efectivamente realizados y que, en definitiva, los pesos depositados en el Tesoro en el BCRA no generan un efecto monetario expansivo, siempre que no se utilicen para otros fines.
Por su parte, el Ministerio de Economía aclaró que los pesos en la cuenta del Tesoro en el BCRA solo se usarán para cancelar deuda en pesos o dólares, y que la operación no tendría impacto en la emisión monetaria. Hasta mayo, los depósitos en moneda nacional del Tesoro en el BCRA estaban en 29 billones de pesos, mientras que en moneda extranjera alcanzaban los 2.388 millones de dólares.
Perspectivas y próximos pasos
La recompra y cancelación de las Letras Internas del Tesoro representan una de las principales medidas del Gobierno para sanear las cuentas públicas y modificar la relación financiera con el Banco Central. Sin embargo, la discusión sobre la transparencia y la consistencia de la contabilidad pública continúa en el centro del debate político y económico.
¿Qué impacto tendrá esta operación en la economía argentina a largo plazo? ¿Seguirá el Gobierno con este tipo de estrategias para reducir la deuda? La respuesta, según los analistas, dependerá de las próximas decisiones y del contexto macroeconómico del país.




