Zimbabue da paso a una reforma que prolonga el mandato presidencial
La Asamblea Nacional de Zimbabue aprobó este jueves en primera vuelta un proyecto de ley para ampliar el mandato presidencial de cinco a siete años. La medida, que busca permitir al actual mandatario, Emmerson Mnangagwa, permanecer en el poder hasta 2030, fue respaldada por 216 votos a favor y 42 en contra, logrando los dos tercios necesarios según la legislación local.
Detalles del proceso legislativo
El Proyecto de Ley de Enmienda Constitucional N° 3 ahora pasará al Senado, donde se espera que sea aprobado sin modificaciones. Posteriormente, regresará a la Asamblea Nacional para una tercera lectura antes de ser enviado al presidente para su sanción y entrada en vigor. El presidente del Parlamento, Jacob Mudenda, anunció que el resultado de la votación supera el umbral constitucional, que requiere al menos 187 votos de los 280 miembros de la cámara.
Reacciones y contexto político
El ministro de Justicia, Ziyambi Ziyambi, expresó su satisfacción por el resultado, señalando que más de 500.000 personas presentaron alegaciones en apoyo del proyecto durante el período de audiencia pública, que duró 90 días. La reforma también otorga a la Asamblea Nacional la facultad de elegir a los futuros jefes de Estado, una modificación que ha generado controversia en el país.
Antecedentes y protestas
El proyecto fue aprobado tras un proceso de consultas públicas y fue respaldado por el gabinete en febrero pasado. Sin embargo, la iniciativa generó protestas de la oposición y de miembros del partido gobernante ZANU-PF, como el veterano de la guerra de independencia Blessed Geza, quien falleció en febrero. Las manifestaciones terminaron con 95 personas arrestadas en marzo, en medio de enfrentamientos con la policía que utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua.
Impasse y futuro político
El actual presidente, Emmerson Mnangagwa, de 83 años, completará su segundo mandato en agosto de 2028, el último permitido por la Constitución. La reforma busca extender su permanencia en el poder, pero ha desatado disputas internas en el partido gobernante, entre leales al presidente y partidarios del vicepresidente Constantino Chiwenga. Chiwenga, exgeneral que lideró el golpe militar de 2017 que derrocó a Robert Mugabe, fue clave en la llegada de Mnangagwa al poder.
De acuerdo con la fuente, las decisiones tomadas en Zimbabue reflejan un intento de consolidar el control político en un contexto de tensiones internas y protestas sociales. La aprobación de esta reforma puede marcar un cambio significativo en la política del país, pero también plantea interrogantes sobre el respeto a los procesos democráticos y la estabilidad futura.
¿Qué sigue?
El paso siguiente será la aprobación en el Senado y, si no hay cambios, la sanción presidencial. La comunidad internacional y la oposición vigilan de cerca estos movimientos, que podrían influir en el escenario político de Zimbabue en los próximos años.





