Disidencias de las Farc controlan el proceso electoral en Nariño
Las disidencias de las Farc en la subregión de La Cordillera, en Nariño, habrían intensificado su control sobre las comunidades rurales, imponiendo restricciones de movilidad para garantizar la asistencia a las urnas en las elecciones del 21 de junio de 2026. Según información de Semana, un audio difundido por el grupo armado revela que un cabecilla del frente Franco Benavides, parte del Estado Mayor Central, reconoció estas medidas y advirtió sobre multas para quienes decidan no votar.
Medidas de control y coacción en el día electoral
El comandante del grupo armado afirmó que las restricciones comenzarían desde el jueves previo a la jornada electoral, afectando principalmente a quienes deben desplazarse largas distancias para votar. En sus palabras: “El tema principalmente es para las personas que deben salir a votar por fuera y que se gastan de pronto un día para ir y otro día para venir. Por esa razón se va desde el día jueves, ya se deshabilitan esos trabajos laborales para que no haya excusa de que no salí a votar porque no tuve tiempo”.
Además, dejó claro que los empleadores en fincas y plantaciones no podrán impedir que sus trabajadores participen en la votación, aunque el transporte público y los comercios seguirán funcionando. La medida busca eliminar cualquier justificación laboral para la abstención, obligando a los campesinos y jornaleros a acudir a las urnas.
Presión y amenazas en las comunidades rurales
Según la fuente, en elecciones pasadas, las disidencias ya habrían custodiado los votos en zonas rurales, lo que evidencia una presión directa sobre los campesinos y trabajadores agrícolas. La situación en Nariño sería grave, con presencia de grupos armados como las disidencias de las Farc, el Clan del Golfo y Conquistadores de la Sierra, que ejercen violencia y amenazas sobre las comunidades, sometiéndolas a un régimen de miedo y sanciones fuera de la ley.
Multas y sanciones económicas como mecanismo de coacción
El comandante también explicitó que quienes no acudan a votar enfrentarían multas económicas: “Ya sabemos obviamente que las personas que no salgamos a votar vamos a tener multa. Obvio que la vamos a tener, eso lo sabemos todos perfectamente”. La declaración, según líderes sociales, sería una prueba más de la coacción ejercida por actores armados para influir en la participación democrática en la región.
Contexto y riesgos para la democracia
La presión sobre la población rural de Nariño se suma a un escenario nacional donde las autoridades y defensores de derechos humanos han denunciado la creciente injerencia de estructuras armadas ilegales en los procesos electorales. La presencia y control territorial de estos grupos permiten imponer normas, limitar la movilidad y condicionar la participación ciudadana mediante amenazas y sanciones que estarían fuera del marco legal.
De acuerdo con la fuente, la situación pone en riesgo la integridad de las comunidades campesinas y la transparencia del proceso electoral, evidenciando una estrategia de control social y político que limita las libertades civiles en la región.





