La situación de seguridad en Colombia según Marta Lucía Ramírez
La exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez afirmó que el gobierno de Gustavo Petro deja una situación de seguridad “muy deteriorada” en Colombia y advirtió que el crimen organizado opera con recursos y alcance transnacional. En su diálogo con la revista Semana, Ramírez destacó que en los primeros cinco meses del año se registraron casi 200 masacres, lo que refleja un aumento alarmante en la violencia.
Además, señaló que la extorsión está desbordada y los secuestros vuelven a crecer, afectando tanto las zonas rurales como las urbanas. La pérdida de libertad cotidiana y el miedo en las calles son consecuencias directas de esta crisis de seguridad, que también impacta en la democracia del país.
Propuestas y análisis de la exvicepresidenta sobre el crimen organizado
Ramírez propuso una reorganización del papel de la fuerza pública, sugiriendo que la seguridad privada asuma tareas en edificios residenciales, oficinas, estadios y centros comerciales. Esto permitiría que militares y policías concentren sus esfuerzos en combatir el multicrimen y las finanzas del crimen organizado.
La exfuncionaria advirtió que el problema más grave no es solo el aumento de delitos visibles, sino la ventaja operativa que ha ganado el crimen organizado. “Ellos tienen hoy toda la facilidad financiera para tener tecnología y dedicarse al cibercrimen”, afirmó, destacando que los recursos ilimitados y la facilidad para contratar les permiten operar con mayor velocidad y eficiencia que las instituciones estatales.
Ramírez enfatizó la necesidad de ampliar la cooperación internacional, especialmente en puertos desde donde salen insumos para el procesamiento de drogas, tráfico de armas y contrabando. También resaltó que las redes criminales tienen una capacidad financiera y tecnológica superior a la del Estado, lo que requiere reforzar las capacidades de las fuerzas militares y policiales.
Su planteamiento central es que el próximo gobierno debe recuperar el control institucional, fortalecer la inteligencia y obtener respaldo externo para evitar que las ventajas del crimen organizado se consoliden aún más. La situación actual, afirmó, favorece a redes con recursos ilimitados, lo que representa un desafío para la seguridad del país.





