La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, mostró su fuerza política con un acto que reunió a una multitud en el Monumento a la Revolución. Según la Secretaría de Gobierno de la CDMX, el evento contó con una asistencia de 130 mil personas y finalizó sin incidentes.
Detalles del operativo y participación ciudadana
Para garantizar la seguridad y atención durante el evento, se instalaron cuatro carpas en las inmediaciones, con personal de LOCATEL y de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México. Además, se establecieron dos puntos adicionales con presencia del Heroico Cuerpo de Bomberos.
Mensaje político y rechazo a injerencias extranjeras
Durante su discurso, Sheinbaum reafirmó la postura del gobierno mexicano frente a la injerencia extranjera. “México no acepta injerencias. Somos un país libre, independiente y soberano”, expresó. La presidenta también respondió a la solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos para extraditar a funcionarios mexicanos, incluyendo al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalando que “México no es piñata de nadie”.
Contexto y controversias recientes
El pronunciamiento de Sheinbaum ocurrió en medio de investigaciones sobre la participación de agentes de inteligencia de Estados Unidos en operativos en México, específicamente en Chihuahua y Morelos. La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas indagatorias que apuntan a posibles violaciones a la soberanía nacional, ya que los agentes no tenían permiso de la SRE para operar en territorio mexicano.
Reflexión final
Este acto masivo y la postura firme de Sheinbaum en defensa de la soberanía reflejan la consolidación de su liderazgo y la intención de marcar distancia con intereses extranjeros. La asistencia y el mensaje político dejan en evidencia la importancia que tiene para ella y su gobierno mantener la autonomía frente a presiones externas. ¿Qué impacto tendrá esto en la política interna del país? La discusión está abierta.




