Un sismo de magnitud 6.1 registrado en Cuba este lunes generó preocupación en varias localidades de Quintana Roo, pero las autoridades locales confirmaron que no hay riesgo de tsunami y que no se reportaron daños.
Detalles del sismo y su impacto en Quintana Roo
El movimiento telúrico tuvo su epicentro en el occidente de Cuba, a aproximadamente entre 242 y 250 kilómetros de las costas de Quintana Roo, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que ajustó la magnitud oficial a 6.1. La sacudida fue percibida en municipios como Benito Juárez, Playa del Carmen y Othón P. Blanco, provocando activaciones de protocolos de protección civil en la región.
Respuesta de las autoridades y saldo
Tras el sismo, las autoridades de Quintana Roo realizaron verificaciones en aeropuertos, edificios públicos, zonas turísticas y centros comerciales. La gobernadora Mara Lezama informó que, tras las inspecciones, no se reportaron personas lesionadas ni daños materiales. Además, las operaciones aéreas y los servicios de salud continuaron con normalidad.
Se llevaron a cabo evacuaciones preventivas en algunos edificios en Playa del Carmen, Cancún y Chetumal, cuyos ocupantes posteriormente regresaron a sus actividades tras las revisiones. La mandataria destacó que, hasta el momento, no hay daños ni afectaciones en el estado.
¿Existe riesgo de tsunami?
Uno de los temores principales tras el movimiento fue la posibilidad de un tsunami. Sin embargo, Mara Lezama aseguró que las instancias especializadas descartaron cualquier riesgo para las costas de Quintana Roo. La información oficial confirma que no hay peligro de oleaje anómalo asociado al sismo, por lo que la población puede mantenerse tranquila.
Recomendaciones y comunicación oficial
Las autoridades pidieron a la ciudadanía evitar rumores y seguir únicamente la información oficial de Protección Civil y dependencias correspondientes. La gobernadora también recomendó realizar revisiones preventivas en viviendas y reportar cualquier posible afectación al número de emergencias 911.
Hasta el cierre de los reportes oficiales, Quintana Roo mantenía saldo blanco y la operación normal en sus principales servicios e instalaciones, sin reportar daños ni lesiones.





