La temporada lluviosa en Costa Rica presenta un inicio tardío e irregular en 2026
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) de Costa Rica informó este 12 de junio de 2026 que la época lluviosa de 2026 muestra un comienzo retrasado y marcado por la irregularidad, especialmente en regiones clave como el Pacífico, el Valle Central y la zona norte occidental.
Detalles del retraso y variaciones regionales
Durante una reunión virtual convocada por el IMN, especialistas señalaron que las diferencias en las precipitaciones entre regiones son notables. Por ejemplo, en Liberia, en mayo se registraron solo 2 milímetros de precipitación, en contraste con un promedio histórico mensual de 182 milímetros. Esto refleja un retraso significativo en el inicio de la temporada lluviosa en varias zonas del país.
Las áreas más afectadas por este retraso corresponden a la vertiente del Pacífico, el Valle Central y la zona norte occidental. En cambio, en el Caribe y la zona norte oriental, las condiciones de precipitación son normales o incluso excedentes. En mayo, en el Caribe, se reportaron máximos acumulados de entre 600 y 800 milímetros, con hasta 12 días en el mes en los que se superaron los 25 milímetros diarios.
Pronóstico de la temporada de huracanes y su impacto
El IMN también informó que para 2026, la temporada de huracanes en el Atlántico contempla entre 9 y 12 sistemas, incluyendo 5 a 6 tormentas tropicales, 3 a 4 huracanes menores y 1 o 2 huracanes mayores. Hasta el 11 de junio, ya se han registrado tres ondas tropicales que impactaron en Costa Rica, aunque con poca incidencia en las lluvias acumuladas.
Condiciones actuales y proyecciones inmediatas
En los primeros siete días de junio, el Pacífico Central ya alcanzó el 70% del promedio mensual gracias a la tormenta tropical Cristina. Sin embargo, los meteorólogos anticipan que el resto del mes tendrá un marcado déficit de lluvias en la mayor parte del territorio nacional.
El IMN señaló que las condiciones de temperaturas más altas de lo habitual, influenciadas por el fenómeno de El Niño, activo desde junio y con previsión de persistir hasta marzo de 2027, están afectando los patrones climáticos. Este fenómeno, según la entidad, suele reducir las lluvias en el Pacífico y el Valle Central, además de elevar las temperaturas en casi todo el país.
Perspectivas para los próximos meses
Los expertos advierten que la canícula 2026 será más extendida e intensa de lo habitual, pudiendo comenzar a finales de junio y extenderse hasta finales de agosto. Esto implicaría menos días de lluvia y temperaturas aún más elevadas, lo que podría afectar sectores productivos y de disponibilidad de agua.
El IMN descartó hasta ahora la presencia de sequías meteorológicas en el país, aunque mantiene un monitoreo especial en el Pacífico Norte por el retraso en el inicio de las lluvias.
En conclusión, Costa Rica enfrenta un inicio de temporada lluviosa que, por ahora, se caracteriza por su irregularidad y retraso. La influencia del Fenómeno de El Niño y las proyecciones de una canícula prolongada sugieren que los próximos meses serán clave para entender el comportamiento climático del país y sus posibles impactos en la agricultura y los recursos hídricos.





