La historia de Joel Huiqui en Cruz Azul acaba de dar un giro inesperado y polémico. El técnico interino, que parecía condenado al olvido tras una semana difícil, recordó con orgullo su jugada histórica en el debut y lanzó un mensaje que enciende la polémica: “La Liguilla no está muertinha”. ¿Será un acto de confianza o una estrategia para distraer a la afición y presionar a los rivales?
Hechos claros: la victoria que cambió todo
El Cruz Azul cerró el Clausura 2026 con una victoria contundente de 4-1 ante Necaxa en el Estadio Banorte, asegurando el tercer lugar en la tabla y dejando abierta la esperanza de avanzar en la Liguilla. Este resultado fue clave para que Huiqui, en su debut como técnico interino, mostrara una cara distinta y confiada.
Contexto político en Cruz Azul y la Liga MX
La situación en Cruz Azul ha sido un caos desde hace meses, con decisiones polémicas, cambios en la dirección y una afición cada vez más desencantada. La directiva, liderada por el presidente Guillermo Álvarez, busca mantener la calma y evitar que la crisis se traduzca en una derrota más en la cancha. La Liga MX, por su parte, observa con atención, consciente de que el equipo cementero puede ser la carta trampa en los playoffs.
Análisis y postura: ¿Realidad o estrategia?
Joel Huiqui, con su declaración, parece jugar con la esperanza y la desesperación de los seguidores celestes. La frase “La Liguilla no está muertinha” suena a un acto de confianza, pero también puede ser una estrategia para mantener vivo el ánimo del equipo y distraer a la prensa. La realidad es que, en el fondo, Cruz Azul todavía tiene mucho que demostrar y pocos partidos para hacerlo.
¿Quiénes están detrás de esta jugada?
El papel de Huiqui, apoyado por la directiva y la presión mediática, busca generar un efecto positivo en la afición y en los jugadores. Sin embargo, la duda persiste: ¿Es una declaración sincera o una maniobra de marketing para mantener viva la esperanza en un equipo que siempre ha sido símbolo de frustración?
¿Qué sigue en la lucha por la gloria?
La próxima semana será decisiva. Cruz Azul necesita no solo ganar, sino convencer. La historia de Huiqui, su jugada histórica y su confianza renovada, deben traducirse en resultados concretos. La pregunta que todos nos hacemos: ¿Podrá Cruz Azul romper su maldición y avanzar en la Liguilla, o solo estamos ante un espejismo?
La respuesta la tienen los hechos y la cancha. Pero una cosa está clara: en el fútbol mexicano, las palabras también cuentan. Y en este caso, la frase “La Liguilla no está muertinha” puede ser tanto un grito de guerra como un aviso de que la historia aún no termina.


