El estancamiento en el proceso de extradiciones entre México y Estados Unidos
De acuerdo con datos oficiales presentados en la conferencia mañanera, México ha formulado 269 requerimientos de extradición a Estados Unidos desde el 1 de enero de 2018 hasta el 13 de mayo de 2026. Sin embargo, hasta la fecha, ninguno ha sido concedido.
Datos clave del proceso
- 36 solicitudes fueron negadas de forma definitiva por las autoridades estadounidenses.
- 233 solicitudes permanecen pendientes de concluir.
- De estos casos pendientes, 183 corresponden a peticiones formales que ya se tramitan ante instancias judiciales.
- Las 50 solicitudes restantes son de detención provisional con fines de extradición.
La práctica de solicitar información adicional
El dato más revelador fue que en 47 de esas 50 solicitudes de detención provisional, Estados Unidos requirió a México presentar información adicional antes de proceder. Según el subsecretario de Relaciones Exteriores, Pedro Velasco, esta práctica no es extraordinaria ni contraria al tratado bilateral, sino que es un procedimiento estándar aplicado de manera recíproca por ambos países.
Marco legal y postura mexicana
Velasco explicó que los artículos 11 y 12 del Tratado de Extradición entre México y EU permiten solicitar mayor información en cualquier fase del proceso. Además, la Ley de Extradición mexicana, en su artículo 17, exige acreditar el delito y la existencia de una orden de aprehensión en toda petición de detención provisional.
La postura de Sheinbaum y el caso Rocha Moya
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó por qué Estados Unidos no ha entregado a ninguno de los 269 solicitados por México, entre los que se encuentran factureros, exgobernadores y vinculados al caso Ayotzinapa. Sheinbaum subrayó que México exige reciprocidad y que las reglas deben ser iguales para ambos países.
Este debate surge en medio de la polémica por la negativa mexicana a detener provisionalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ante una solicitud estadounidense, por considerar que la petición carecía de precisión en la descripción del delito. La postura mexicana ha sido que, en estos casos, se solicita información adicional, en línea con lo que EU ha hecho en varias ocasiones.
Proceso y garantías
Velasco detalló que el proceso de extradición en México consta de tres etapas: verificación diplomática, análisis técnico-penal y revisión judicial. La postura oficial es que el procedimiento es legal, recíproco y garantiza el debido proceso, respetando tanto el derecho internacional como la soberanía nacional.
¿Por qué la falta de entregas?
La pregunta que quedó en el aire, y que la misma Sheinbaum planteó, es por qué Estados Unidos no ha entregado a ninguno de los solicitados por México en estos ocho años. La respuesta, según las cifras, apunta a un proceso que aún no ha logrado avanzar en la entrega de los requeridos, a pesar de las solicitudes y los procedimientos legales establecidos.
¿Qué implica esto para la relación bilateral?
Este escenario evidencia una práctica bilateral que, según las autoridades mexicanas, ha sido ignorada en el análisis público y que, en realidad, refleja un proceso legal y recíproco que requiere mayor atención y transparencia. La demanda de México por mayor reciprocidad y claridad en el proceso sigue en la agenda política y diplomática.
¿Qué otros casos podrían abrirse a debate en este contexto? La discusión continúa y pone sobre la mesa la necesidad de revisar los mecanismos y las garantías en las extradiciones entre ambos países, en un momento en que la cooperación internacional en materia de justicia y seguridad se vuelve cada vez más relevante.




