Un proceso de construcción lleno de matices
La Selección Mexicana atravesó un complejo proceso de construcción rumbo al Mundial 2026, marcado por decisiones que generaron debate en la Liga MX y entre la afición. Con Javier Aguirre al mando, el armado del equipo se caracterizó por una planeación que incluyó integraciones inéditas y recortes progresivos.
El pacto con la Liga MX y los 12 elegidos
La primera decisión importante fue pactar con la Liga MX la liberación anticipada de 12 futbolistas, quienes comenzaron concentración el 6 de mayo en el Centro de Alto Rendimiento. Este acuerdo aseguraba que estos jugadores tendrían un lugar en la lista final para la Copa Mundial, afectando principalmente a jugadores de Chivas para encarar la Liguilla.
- Raúl Rangel (Chivas)
- Carlos Acevedo (Santos)
- Jesús Gallardo (Toluca)
- Israel Reyes (América)
- Brian Gutiérrez (Chivas)
- Erik Lira (Cruz Azul)
- Luis Romo (Chivas)
- Alexis Vega (Toluca)
- Gilberto Mora (Tijuana)
- Guillermo Martínez (Pumas)
- Roberto Alvarado (Chivas)
- Armando González (Chivas)
Este grupo generó controversia, ya que muchos pensaron en los descartados, pero fue la base para los trabajos tácticos iniciales y la implementación del sistema de Aguirre, mientras se incorporaban futbolistas del extranjero.
Prelista y selección escalonada
El 11 de mayo, Aguirre registró ante FIFA una prelista de 55 jugadores, lo que permitió flexibilidad ante posibles lesiones y garantizó que la convocatoria final solo saldría de ese grupo. Los futbolistas en el extranjero se sumaron conforme terminaron sus compromisos, siendo Guillermo Ochoa el primero en reportar a concentración.
El equipo entrenó completo en la última semana previa al partido contra Australia, con 28 jugadores en el evento de prensa. Esta dinámica permitió evaluar a todos en igualdad de condiciones, aunque con un tiempo limitado de trabajo conjunto antes del corte final.
La lista definitiva de los 26 mundialistas
El 31 de mayo, tras semanas de preparación y recortes, la Selección Mexicana anunció la lista oficial de 26 jugadores para el Mundial 2026, registrada ante FIFA horas antes del límite. Entre los convocados destacan jugadores en clubes de Europa, México y Arabia Saudí, mezclando experiencia y juventud.
Entre los seleccionados están Raúl Rangel (Chivas), Carlos Acevedo (Santos Laguna), Guillermo Ochoa (AEL Limassol), Israel Reyes (América), Jorge Sánchez (PAOK), César Montes (Lokomotiv Moscú), Edson Álvarez (Fenerbahçe), Johan Vásquez (Genoa), Jesús Gallardo (Toluca), Mateo Chávez (AZ Alkmaar), Álvaro Fidalgo (Real Betis), y otros en ligas de Grecia, Turquía, Italia, España, Rusia y Arabia Saudí.
Este proceso refleja una estrategia que combina experiencia, renovación y apuestas por el talento joven, enmarcada en una planificación que busca consolidar un equipo competitivo para el próximo Mundial.
¿Qué implica este proceso para el futuro?
El método de selección y construcción del equipo, marcado por decisiones tácticas y estratégicas, muestra una apuesta por la innovación en la planificación del fútbol mexicano. La inclusión de jugadores en diferentes ligas y la flexibilidad en la lista final podrían ser claves para afrontar los retos del torneo.
¿Será este el camino para que México logre un rendimiento destacado en el Mundial 2026? La respuesta dependerá de cómo se integren y adapten los futbolistas en la cancha, en un proceso que aún está en marcha y que genera expectativas en la afición y expertos.




