Una purga masiva en Kuwait
Las autoridades kuwaitíes han despojado de su nacionalidad a 2.193 personas en un solo día, en lo que se considera una de las mayores purgas en la historia reciente del país árabe del Golfo Pérsico. La medida, que afecta principalmente a quienes adquirieron la ciudadanía por dependencia, se enmarca en una campaña iniciada a finales de 2024 contra críticos al gobierno.
Contexto y detalles de la operación
Según informaron medios locales como Al Jarida, Al Anba y Al Seyassah, citando el boletín oficial kuwaití, se emitieron ocho decretos en los que se anunció la desnaturalización y retirada de la nacionalidad a estas personas. La mayoría de los afectados obtuvieron la ciudadanía a través de la naturalización por dependencia, es decir, por tener vínculos familiares con kuwaitíes, aunque también hubo casos en los que se revocó la nacionalidad sin que se dieran motivos específicos.
Impacto en la población y contexto político
Este proceso ocurre en un momento de alta tensión en Kuwait, debido a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, así como por los ataques del país persa contra un vecino árabe aliado de Washington. Desde finales de 2024, las autoridades kuwaitíes han revocado la ciudadanía de decenas de miles de personas, principalmente mediante modificaciones retroactivas a la ley de nacionalidad de 1959.
Una de las consecuencias más graves es el impacto sobre las mujeres naturalizadas por matrimonio con kuwaitíes, quienes han sido privadas de derechos y de acceso a servicios esenciales, según denuncian organizaciones como Amnistía Internacional. La revocación también afecta a personas que llevan toda su vida en Kuwait, muchas de las cuales podrían quedar en situación de apatridia, sin derechos legales ni acceso a empleo, cuentas bancarias o servicios básicos.
Casos emblemáticos y controversia
Uno de los casos más notorios es el del periodista palestino-estadounidense Ahmed Shihab Eldin, quien fue privado de su nacionalidad tras su detención en Kuwait por compartir publicaciones relacionadas con el conflicto en Irán. La ley de nacionalidad de Kuwait, enmendada en febrero pasado, habría fortalecido la autoridad del gobierno para otorgar y revocar la ciudadanía, en medio de una política de represión contra críticos del régimen.
¿Qué significa esta política?
Este fenómeno refleja una tendencia en Kuwait de fortalecer el control sobre su población y limitar la influencia de voces disidentes. La revocación masiva de ciudadanía, además de tener implicaciones legales y sociales, plantea serias dudas sobre el respeto a los derechos humanos y el trato a las comunidades de origen iraquí, sirio y otros países árabes que llevan décadas en Kuwait sin obtener la nacionalidad.
¿Qué pasará con estas personas y qué implicaciones tendrá para la estabilidad del país? La comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos están atentos a las próximas acciones del gobierno kuwaití en este tema.





