La cultura chicana llega a la Ciudad de México a través del arte y la movilidad
Decenas de bicicletas lowrider recorrieron el Paseo de la Reforma este domingo en un evento que celebra la cultura chicana desde el corazón de la Ciudad de México. La actividad, que forma parte de las conmemoraciones del Día Internacional de los Museos, fusionó arte, identidad y expresión colectiva en un recorrido que llamó la atención de locales y turistas.
El recorrido y la exhibición: un homenaje a la comunidad chicana
El paseo inició pasadas las 11:00 horas desde la explanada del Palacio de Bellas Artes, avanzó hacia La Diana Cazadora y regresó al punto de partida. Desde temprano, visitantes nacionales y extranjeros, así como habitantes de la CDMX, se congregaron para admirar las bicicletas intervenidas con pinturas personalizadas, manubrios especiales, acabados cromados, banderas y muñecos modificados que cargaban referencias a la cultura chicana.
La actividad fue organizada en colaboración con el Mexican’s Family Lowrider Bike Club, agrupación dedicada a promover la cultura lowrider y las bicicletas personalizadas en eventos de la capital. Conforme avanzaba el recorrido, la dinámica cambió: los espectadores dejaron de ser simples observadores y comenzaron a acercarse a los ciclistas, tomarse fotos y sumarse al trayecto, evidenciando el interés por esta expresión cultural.
Arte y memoria en la exposición “AztLÁn, túnel del tiempo”
El evento se realizó en el marco de la exposición AztLÁn, túnel del tiempo, que permanece en el Museo del Palacio de Bellas Artes hasta el 12 de septiembre de 2026. La muestra reúne obras de arte chicano, como pinturas, fotografías y esculturas, que reflexionan sobre el contexto social, político y migratorio de esa comunidad.
Curada por Rubén Ortiz-Torres, Jesse Lerner y Joshua Sánchez, con la asesoría de Rita González, la exposición invita a revisar la historia compartida entre México y Estados Unidos, abordando temas de memoria, migración y resignificación del espacio urbano desde la perspectiva del arte contemporáneo. Entre los creadores participantes destacan Guadalupe Rosales, Gabriela Ruiz, Rafa Esparza y el colectivo 3B Collective.
Un impacto que trasciende la cultura
Este tipo de eventos evidencia cómo la cultura chicana se ha consolidado en distintos espacios, no solo en Estados Unidos, sino también en México, a través del arte y la movilidad. La presencia de las bicicletas lowrider en la CDMX refleja una forma de resistencia y reafirmación identitaria que trasciende fronteras y generaciones.
¿Qué implica esta integración cultural para la comunidad chicana y la percepción del arte urbano en México? La respuesta, seguramente, está en la continuidad de estos intercambios y en la capacidad de las expresiones culturales para conectar a diferentes comunidades en torno a historias compartidas y formas de expresión únicas.




