La violencia contra la prensa en México varía según factores organizacionales y laborales
El reciente estudio realizado por la Universidad Iberoamericana (IBERO) revela que la exposición al riesgo de agresiones contra periodistas en México depende de diversos factores organizacionales y laborales. La investigación, titulada “Contextos organizacionales de la violencia contra la prensa”, analiza las condiciones que enfrentan los comunicadores en diferentes regiones y medios.
Factores que incrementan la vulnerabilidad de los periodistas en regiones vulnerables
El análisis identifica que quienes trabajan en medios regionales, ocupan cargos directivos o colaboran con varios medios simultáneamente, reportan mayor incidencia de amenazas, espionaje, campañas de desprestigio y ataques físicos. La incidencia de agresiones en el periodismo regional es significativamente mayor en comparación con medios nacionales o internacionales.
Las formas más frecuentes de agresión no son físicas, sino que predominan los intentos de desacreditar el trabajo periodístico mediante insultos, discursos de odio y cuestionamientos a la integridad moral. Esto afecta principalmente a periodistas con mayor visibilidad y capacidad de decisión. El estudio señala que el rango alto dentro del medio se asocia con mayor probabilidad de sufrir espionaje, acecho y hackeo.
Casos y ejemplos que ilustran el nivel de riesgo
El caso de Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora del portal Impulso Informativo del Sureste, en Veracruz, desaparecida desde el 2 de junio y privada de la libertad en su domicilio en Nanchital, ejemplifica el nivel de riesgo que enfrentan quienes dirigen medios en regiones vulnerables. La situación de Guzmán Ramírez refleja la peligrosidad que enfrentan los responsables de definir la agenda editorial en contextos de alta vulnerabilidad.
Condiciones laborales y vulnerabilidad digital en el periodismo mexicano
El estudio también destaca que las condiciones laborales precarias, como la necesidad de trabajar en varios medios o plataformas, aumentan la probabilidad de amenazas y ataques físicos. Quienes trabajan en redes sociales y agencias de noticias enfrentan mayor número de arrestos, mientras que los productores de contenido en múltiples soportes son los más afectados por hackeos.
Los medios comunitarios, aunque con menor influencia en el ámbito nacional, presentan una mayor vulnerabilidad digital, especialmente en lo que respecta al hackeo. La propiedad del medio —pública, privada o estatal— tiene menor peso en la incidencia de violencia, salvo en los medios comunitarios donde la seguridad informática es más frágil.
Variables organizacionales y recomendaciones para fortalecer la seguridad
El reporte concluye que existen cuatro variables organizacionales que inciden en el riesgo de agresión: rango dentro del medio, alcance geográfico, tipo de plataforma y propiedad. El rango alto incrementa el riesgo de espionaje y hackeo; el alcance regional está vinculado a amenazas y allanamientos; y la producción en múltiples plataformas aumenta la probabilidad de amenazas, ataques físicos y arrestos.
Las doctoras Mireya Márquez Ramírez y Grisel Salazar Rebolledo sostienen que la violencia contra la prensa en México no es homogénea ni se explica únicamente por el tipo de cobertura. Recomiendan fortalecer la seguridad laboral y digital, especialmente en medios regionales, donde se concentra una parte sustancial del riesgo.
¿Qué acciones seguirán las instituciones para proteger a los periodistas y reducir estos riesgos? La respuesta a esta pregunta será clave para entender el futuro de la libertad de prensa en México.





