En el debate de equipos técnicos del Jurado Nacional de Elecciones, dos de los principales partidos políticos del Perú, Juntos por el Perú y Fuerza Popular, no respondieron a preguntas clave relacionadas con derechos indígenas y compromisos climáticos internacionales. La falta de respuestas concretas evidencia una preocupante omisión en la discusión sobre temas fundamentales para el país y su compromiso con la protección del medioambiente y las comunidades originarias.
Las preguntas sin respuesta en el debate
Durante la sesión, el moderador planteó dos cuestiones centrales que quedaron sin respuesta clara por parte de los representantes de ambos partidos. La primera se refería a las metas ambientales verificables que cada agrupación asumiría en el período 2026-2031, en línea con el compromiso del Perú en el marco del Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050. César Guarniz Vigo, representante de Juntos por el Perú, respondió con una frase que resumió la falta de compromisos ambientales: “No tenemos compromisos ambientales”. Posteriormente, el debate se reorientó hacia la minería ilegal.
Por su parte, Marco Antonio Vinelli Ruiz, de Fuerza Popular, no fue directamente interrogado en ese momento, pero en sus intervenciones posteriores tampoco ofreció metas cuantificables en materia climática o ambiental. La ausencia de propuestas concretas en estas áreas resulta alarmante, considerando los compromisos internacionales asumidos por el Perú en el marco del Acuerdo de París y la COP.
Derechos indígenas, otra gran omisión
La segunda pregunta, que fue formulada de manera directa y documentada, abordaba la situación de los defensores medioambientales, muchos de ellos integrantes de comunidades indígenas, considerados entre los más peligrosos de la región. El moderador solicitó a ambos partidos que propusieran estrategias para revertir esa situación. Sin embargo, Vinelli utilizó sus últimos 28 segundos para un mensaje electoral que no hizo referencia a los derechos indígenas ni a la protección de defensores ambientales. Mencionó que “no se trata de Keiko sí, Keiko no. No se trata de izquierda versus derecha. Se trata del orden versus el caos”.
Guarniz, en tanto, respondió con un llamado a fortalecer los mercados, la infraestructura de riego y el crédito agrario, cerrando con una apelación a los agricultores para que la política beneficie a la agricultura y a las comunidades rurales. Sin embargo, tampoco abordó la protección de los derechos indígenas ni las medidas para garantizar la seguridad de los defensores ambientales.
Consecuencias de la omisión
La falta de propuestas y compromisos en estos temas revela una preocupante desconexión con las obligaciones internacionales del Perú y con la realidad de las comunidades que habitan la Amazonía. Pese a los compromisos asumidos en el marco del Acuerdo de París y la COP, la deforestación amazónica sigue en aumento, y organizaciones como Global Witness ubican al Perú entre los diez países más peligrosos para los activistas ambientales en los últimos cinco años.
Ni los partidos presentaron cifras sobre reducción de deforestación, mecanismos de protección o compromisos específicos de emisiones. La propuesta más cercana fue la de Vinelli, quien afirmó que “no permitir minería en áreas naturales protegidas ni en cabeceras de cuenca”, sin precisar cómo se garantizaría esa protección. Guarniz reiteró la derogación de la ley antiforestal, sin detallar qué la reemplazaría ni cómo se protegerían las comunidades afectadas.
Reflexión final
El debate dejó en evidencia que ambos partidos tienen propuestas en temas económicos y de infraestructura, pero carecen de un programa coherente en política ambiental y en la defensa de los derechos de las comunidades indígenas. La omisión de estos temas vitales puede tener consecuencias graves para el país, que continúa enfrentando desafíos en la protección de su biodiversidad y en la seguridad de sus defensores ambientales. La ciudadanía debe exigir propuestas concretas y verificables en estos ámbitos, que reflejen un compromiso real con el desarrollo sostenible y el respeto por los derechos humanos.




