La presidenta Claudia Sheinbaum utilizó su segundo Informe de Rendición de Cuentas para no solo presentar cifras, sino también para responder a las presiones e injerencias externas que, según su percepción, enfrenta su gobierno.
Contexto tenso y acusaciones políticas
Desde antes de subir al estrado, Sheinbaum dejó claro que el evento sería también una respuesta política ante las presiones externas sobre México. La tensión se incrementó días antes, cuando la Fiscalía General de la República (FGR) citó a declarar a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, en una investigación relacionada con la presencia de agentes de la CIA en un operativo de seguridad en territorio mexicano sin autorización federal.
El caso que encendió la polémica
El incidente ocurrió en abril de 2026, cuando autoridades estatales y federales desmantelaron un narcolaboratorio en la sierra de Chihuahua, atribuido al Cártel de Sinaloa. En el operativo participaron presuntamente agentes estadounidenses vinculados a la CIA, quienes, según informes, murieron en un accidente vehicular al regresar de la zona.
Respuesta de Sheinbaum y postura del gobierno
La mandataria aclaró que la comparecencia de Maru Campos ante la FGR no implicaba una acusación directa, sino que la investigación se relacionaba con la presencia de personas extranjeras en el operativo. Además, Sheinbaum afirmó: “No se le está imputando nada. A la gobernadora se le convocó para que pudiera dar su versión sobre lo ocurrido”.
Investigaciones en Sinaloa y el papel de la oposición
La situación se complicó cuando se supo que la FGR también investigaba a funcionarios del propio partido gobernante, Morena. Entre los citados estaban el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios, en medio de una solicitud de detención y extradición por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que habría pedido la captura de 10 funcionarios mexicanos por presuntos nexos con una facción del Cártel de Sinaloa.
Acusaciones de Sheinbaum contra la oposición
En su discurso, Sheinbaum acusó a sectores de la oposición de buscar alianzas con gobiernos extranjeros y grupos de derecha para recuperar el poder en México. La mandataria afirmó: “Dicen: vamos a aliarnos con gobiernos extranjeros, con la derecha del extranjero, para que podamos regresar a gobernar México. Pero eso no va a pasar”.
También señaló que organizaciones en Estados Unidos no gustan de los gobiernos que hacen caso al pueblo, y mencionó la visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, como ejemplo de la relación de la oposición mexicana con actores extranjeros.
Reforma constitucional y respaldo legislativo
El bloque oficialista, conformado por Morena, PT y PVEM, impulsó una reforma constitucional que permite anular elecciones si se detecta una “injerencia extranjera” que influya en los resultados electorales. Para Sheinbaum, esta medida garantiza que las conquistas del pueblo no sean revertidas por presiones externas, en medio de un contexto de tensión política y diplomática.
Reflexión final
El discurso de Sheinbaum refleja un escenario donde las presiones internacionales y las investigaciones en curso se convierten en un elemento central de la narrativa oficial. La polémica sigue abierta, y la política mexicana se encuentra en un momento de alta tensión, con acusaciones cruzadas y una estrategia clara de denuncia a las injerencias externas.




