El fenómeno de El Niño amenaza con provocar un aumento en los precios de alimentos y electricidad, así como restricciones logísticas en Centroamérica y República Dominicana durante 2027. De acuerdo con el reporte “Perspectivas económicas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana” de Deloitte, los efectos más marcados se esperan para ese año, afectando sectores clave de la economía regional.
El Niño: inicio y proyecciones para la región
El fenómeno de El Niño comenzó oficialmente el 11 de junio de 2026. Según el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, existe un 81% de probabilidad de que alcance una intensidad “muy fuerte” entre octubre y diciembre. De confirmarse, sería uno de los eventos más intensos desde 1950.
El reporte de Deloitte advierte que los efectos económicos de El Niño podrían trasladarse a la región a través de alzas en alimentos, electricidad y presión sobre la actividad productiva. Además, se prevén restricciones para el transporte marítimo, especialmente en Panamá.
Sequía y sus consecuencias: agricultura y energía
La principal consecuencia climática prevista es la sequía, asociada a menores lluvias, temperaturas más altas y estrés hídrico, especialmente en la vertiente del Pacífico y el Corredor Seco. Esta situación puede afectar tanto a la agricultura como a la generación de energía y la logística en Panamá.
El informe identifica la producción agropecuaria como una de las primeras vías de impacto. La sequía podría reducir la oferta de granos básicos en el Corredor Seco, mientras que el encarecimiento de fertilizantes y diésel elevaría los costos de producción, trasladándose a los precios finales de los alimentos. El efecto sobre la canasta alimentaria podría extenderse hasta 2027.
El café también figura entre las actividades vulnerables ante el menor régimen de lluvias y temperaturas elevadas. La persistencia de aumentos en alimentos y energéticos es un tema a seguir, junto con la evolución internacional de los precios del petróleo.
Impacto en la energía y el Canal de Panamá
La sequía amenaza la generación hidroeléctrica, ya que si los niveles de agua disminuyen, los países deberán recurrir a fuentes térmicas, lo que implica mayores costos por el uso de combustibles. El informe señala que una menor generación hidroeléctrica puede presionar las tarifas eléctricas al alza, afectando tanto a los hogares como a las empresas. Los gobiernos podrían enfrentar una mayor carga fiscal si deciden aplicar subsidios energéticos o programas de apoyo.
En Panamá, la sequía podría afectar los niveles de agua necesarios para la operación del Canal de Panamá. El análisis contempla posibles restricciones de calado y dificultades logísticas, lo que repercutiría en la economía regional. Las limitaciones sobre el calado de los buques pueden incidir en la actividad del canal y en las cadenas de suministro.
Para conocer más sobre los desafíos del Canal de Panamá ante la sequía, consulta el artículo Reservas de agua del Canal de Panamá: el reto de septiembre a noviembre.
Perspectivas para 2026 y 2027
El reporte distingue dos etapas del fenómeno. Durante 2026, se prevé la consolidación de El Niño, alertas para el sector agrícola, ajustes tarifarios y las primeras posibles restricciones al tránsito marítimo. Para 2027, se anticipan los efectos más fuertes sobre embalses, cosechas y el Canal de Panamá.
En todos los escenarios, los efectos climáticos se combinarán con otros factores económicos, como la evolución de las remesas, precios de combustibles, desempeño de Estados Unidos y trayectoria de la inflación.
Conclusión: retos económicos y logísticos
El fenómeno de El Niño representa un desafío significativo para Centroamérica y República Dominicana. El aumento de precios en alimentos y energía, junto con las restricciones logísticas, podría afectar la estabilidad económica y social de la región durante 2027.





